Los activistas han presionado a la institución durante cinco años, con el apoyo de estudiantes
La Universidad de Bristol (Inglaterra) ha abandonado la prueba de la natación forzada, que consiste en obligar a roedores a nadar en un recipiente con agua para evitar ahogarse, con el fin de comprobar la eficacia de los antidepresivos y que durante años ha demostrado ser inadecuada para tal fin, aunque ha seguido realizándose sin importar el sufrimiento animal y pese a la existencia de otros métodos.
El anuncio de la universidad inglesa llega tras cinco años de campaña de PETA, que ha contado con acciones y decenas de protestas en el campus y en toda la ciudad de Bristol, además de más de 100000 cartas. Entre las protestas se incluyeron irrupciones de activistas en una jornada de puertas abiertas, en un simposio o en una conferencia de la vicerrectora, así como en actos en otras ciudades con representantes de esta universidad. La campaña ha sido apoyada por celebridades como Anjelica Huston (La familia Addams) o Will Poulter (Las crónicas de Narnia).
La prueba de la natación forzada ha sido cuestionada tanto ética como científicamente, también por los propios estudiantes a los que se obliga a hacer este tipo de prácticas en las universidades.
La Universidad de Bristol llevaba más de un año sin incluir la prueba de la natación forzada en sus prácticas e investigaciones, pero no había dado el paso de eliminarla hasta ahora, lo que abría la puerta a su uso en el futuro.
La institución se suma así a otras universidades como el King’s College de Londres y empresas farmacéuticas que han dejado de someter a ratas y ratones a este experimento.


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