Las últimas licencias concedidas para experimentos de este tipo expirarán en 2028 y no se renovarán
Reino Unido pondrá fin a la prueba de la natación forzada en laboratorios, en la que se obliga a ratas y ratones a nadar en recipientes para evitar ahogarse y salvar sus vidas. Así lo ha confirmado, tras una reunión con la organización PETA, el propio Ministerio del Interior, que dejará de conceder licencias para esta práctica. Las últimas que fueron concedidas expirarán en 2028 y no se renovarán.
«Esperamos que el Gobierno de Reino Unido ponga este compromiso por escrito y envíe una señal clara a la comunidad científica mundial: Reino Unido no respaldará esta prueba poco fiable y poco ética«, declaran desde PETA.
La prueba de la natación forzada se ha utilizado durante años para estudiar los cerebros de ratas y ratones a los que se mata tras el ensayo, ya sea mediante gas, traumatismo craneal, sobredosis de anestésicos u otros métodos.
Los expertos han cuestionado la eficacia de este experimento y han refutado conclusiones extraídas de este sobre posibles fármacos para tratar a seres humanos con problemas de salud mental. La propia Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios de Reino Unido ha aclarado que la prueba de la natación forzada podría incluso obstaculizar el progreso en la búsqueda de nuevos tratamientos para enfermedades como la depresión.
La medida es el resultado de una larga campaña en defensa de los animales, que ha incluido protestas, reuniones con representantes políticos y una petición firmada por 40000 personas.
Hasta 18 empresas, entre ellas grandes farmacéuticas, también han renunciado a la realización de experimentos con pruebas de natación forzada.


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