Aprobado el nuevo plan de gestión de Monfragüe que autoriza la suelta de rehalas de perros

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Ecologistas critican que la modificación es incompatible con los objetivos de conservación del Parque Nacional

El nuevo plan de gestión para el Parque Nacional de Monfragüe, aprobado recientemente con el rechazo de las organizaciones ecologistas, contempla a posibilidad de soltar rehalas de perros en batidas de caza para el «control de ungulados», algo prohibido por la normativa de parques nacionales e incompatible con una correcta gestión.

La suelta de canes en estos espacios protegidos no solo conlleva el propio riesgo de depredación de otros animales, sino también la posibilidad de transmisión de patógenos que pueden ser letales para individuos salvajes. Una vez más, la administración (en este caso la Junta de Extremadura) ha cedido a las exigencias de los cazadores.

La modificación «va en contra de las normas de buena gestión de los parques nacionales. No solo no se da prioridad a otros métodos de captura selectiva para el control de las poblaciones de ciervos y jabalíes, que ya han demostrado su eficacia y menor impacto en los procesos naturales, sino al método demandado por determinados sectores privados interesados en que la caza vuelva a estar permitida en Monfragüe. Esto no solo rompe el principio de mínima intervención en los parques nacionales, sino también el de prevención y toma de decisiones en base al mejor conocimiento científico disponible», señalan desde SEO/BirdLife.

WWF, SEO/BirdLife y Ecologistas en Acción rechazaron en bloque la renovación del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de parque, sometido a informe del Consejo de la Red de Parques Nacionales. Además de la suelta de perros, critican la rebaja en la protección de un sector de la orilla occidental del Tajo y del Arroyo de la Garganta, que han pasado de ser zona de reserva a zona de uso restringido, pese a que es área de nidificación de la cigüeña negra, especie en peligro de extinción; y que no se incluyan indicadores cuantitativos de los objetivos de conservación del parque que puedan ser verificados de forma objetiva.

Según las organizaciones ecologistas, el nuevo plan es contrario a los propios objetivos de conservación del parque, sin ninguna justificación científica o técnica. También carece de justificaciones sobre los criterios por los que se entiende que la situación de conservación del parque es buena y diferente a la de la fecha de su creación.

La caza no es la única amenaza para la fauna salvaje de Monfragüe. Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid han alertado de los elevados niveles de cianobacterias tóxicas en el agua que abastece a animales salvajes y que es hábitat para muchos anfibios. Los investigadores analizaron las aguas de los embalses de Torrejón-Tajo, Torrejón-Tiétar y Alcántara.

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