Esta práctica consiste en cortar la piel alrededor del ano y únicamente es legal en Australia
100 empresas del mundo de la moda ya se han comprometido contra el mulesing, una práctica que consiste en el corte de amplias porciones de piel alrededor del año en corderos de entre dos y doce semanas para evitar que la acumulación de restos de heces atraigan a las moscas y prevenir la miasis. Esta intervención se realiza sin anestesia, produce dolor, miedo y estrés y afecta al 90% de las ovejas merinas de Australia, criadas por su lana.
La iniciativa contra el mulesing nació hace cuatro años, de la mano de la organización Four Paws. Las últimas marcas en unirse a este movimiento que pide cambios en el sector han sido Rhea, New Look y Active Brands. También se han sumado tiempo atrás Zara, Hugo Boss o Patagonia, excluyendo de su oferta las prendas que contienen lana procedente de ovejas afectadas.
Los firmantes llaman a la industria australiana de la lana a poner fin al mulesing antes de 2030 y a adoptar alternativas que certifiquen que no se ha llevado a cabo esta intervención para la producción de lana, si bien desde el ámbito animalista se insiste en que la alternativa más ética es dejar de utilizar tejidos de origen animal, ya sean pieles o pelo.
«La industria de la lana debe evolucionar para satisfacer las demandas de las marcas y los consumidores modernos que piden una moda sin crueldad. Es hora de que todas las partes interesadas se unan e impulsen un cambio en toda la industria, y de que se ponga fin a esta práctica cruel para garantizar un futuro más amable a millones de corderos en la industria de la lana», señala Rebecca Picallo, responsable de la campaña de Four Paws.
El 80% de la lana merina se produce en Australia y va a parar al mercado internacional de la moda. Este es el único país donde sigue siendo legal y habitual el mulesing. Por ello, los animalistas también presionan al Gobierno para que prohíba esta intervención.


Deja un comentario