Asturias plantea matar hasta 53 individuos y se espera que otras comunidades establezcan cupos
Bajo el eufemismo de «extracciones» o «planes de gestión», las comunidades autónomas ya han empezado a aprobar matanzas de lobos. El Gobierno de Cantabria ha sido el primero en establecer un cupo para la caza de lobos en la Comunidad, que ha fijado en 41 individuos hasta el próximo 31 de julio de 2026. El Ejecutivo cántabro no ha tardado en publicar la resolución en un Boletín Extraordinario tras aparecer en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la ley de desperdicio alimentario por la que se ha aprobado la desprotección del lobo ibérico al norte del Duero.
En concreto, se plantea la caza de cuatro cánidos en Liébana, cinco en Nansa, otros cinco en Saja, la misma cifra en Besaya y el Pas-Pisueña, dos en Asón y el miera, diez en Campoo-Los Valles y cinco más en otras zonas.
Además, Cantabria no descarta ampliar el cupo si se considera que la especie produce «daños por su cuantía, recurrencia, intensidad o localización».
Según el Gobierno, existen en la Comunidad cántabra al menos 23 manadas de lobos en más de 4000 kilómetros cuadrados y con unos tres individuos por cada cien kilómetros cuadrados. Las autoridades aluden a un supuesto crecimiento de las poblaciones en los últimos años y a presuntos ataques a la ganadería para justificar la medida. Desde PACMA, su presidente Javier Luna, tilda el plan de «exterminio encubierto de una especie emblemática y clave en el equilibrio ecológico de los ecosistemas ibéricos«.
Otras organizaciones coinciden en que la persecución al lobo ignora la ciencia para defender los intereses de los lobbies cinegético y ganadero, y alertan del peligro que suponen estas medidas para la conservación de la especie.
En Asturias, el Gobierno regional ya ha anunciado que plantea la autorización de la caza de hasta 53 lobos, pero todavía no se ha emitido ninguna resolución. Galicia o Castilla y León no han establecido cupos todavía, pero el Ejecutivo castellano y leonés ya ha manifestado su intención de extender las matanzas al sur del Duero, donde la especie sigue bajo protección especial.
Mientras tanto, el país vecino acaba de reforzar la protección al lobo ibérico. En marzo, el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, promulgó un decreto previamente aprobado por el Gobierno con esta finalidad.


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