14 animales marinos nadan en tanques cubiertos de algas ! Activistas temen que el sacrificio se perfile como una opción
El parque marino francés Marineland Antibes cerró sus puertas en enero de 2025, ante la futura prohibición de los espectáculos con cetáceos en cautividad en el país. Desde entonces, doce delfines y dos orcas buscan su hogar definitivo. Las autoridades francesas, gestores del centro y organizaciones externas todavía no han alcanzado un acuerdo sobre el futuro de los cetáceos, que se debate entre su traslado a un santuario y su explotación para el resto de sus vidas en otro acuario o parque marino. Nuevas imágenes aéreas han revelado el estado de abandono en el que se encuentran los 14 animales en el parque cerrado al público.
Las imágenes han sido captadas por la organización TideBreakers, que lucha contra la cautividad de cetáceos, fueron tomadas el pasado 7 de mayo y en ellas se muestra el deterioro de los tanques en el que siguen confinadas las dos orcas y los doce delfines y la falta de mantenimiento de las instalaciones desde el cierre del parque, con recintos llenos de algas.
La publicación ha encendido las alarmas de activistas de todo el mundo que llevan meses reclamando el traslado de los animales a un santuario, y que han vuelto a exigir al Gobierno francés que tome medidas concretas por el bienestar de los cetáceos, entre ellos las dos últimas orcas en cautividad en Francia, Wikie y Keijo, madre e hijo de 23 y once años, respectivamente.
Hasta ahora, el destino de los animales es incierto. El Gobierno de Francia ha declinado su traslado a parques marinos asiáticos por la carencia de leyes sobre el bienestar de los cetáceos en cautividad, pero también se ha descartado su reubicación en España. A las autoridades francesas tampoco les han convencido las peticiones de grupos en defensa de los animales que piden el traslado de los cetáceos a un santuario. Se basan en la poca experiencia previa y en la inexistencia o lejanía de lugares adaptados como santuarios, ante lo que algunas organizaciones han pedido la colaboración conjunta de los gobiernos europeos para adecuar una zona en el océano que funcione como tal.
Desde TideBreakers y The Whale Sanctuary Project, señalan que la situación de los 14 cetáceos de Marineland Antibes es una emergencia a la que deben atender todos los gobiernos, y alertan sobre la posibilidad de que alguno de ellos enferme en las condiciones en las que actualmente viven. Ya en 2024, la orca Inouk falleció en Marineland tras ingerir un pequeño fragmento de metal, lo que le provocó una grave inflamación y una peritonitis.
TideBreakers también alerta de que «el tiempo se agota» y teme que el sacrificio comience a visualizarse como la tercera opción para estos animales. Por su parte, The Whale Sanctuary Project sigue insistiendo en el traslado de las orcas a un santuario canadiense con «el equipo y los recursos necesarios para operar un refugio permanente y funcional».
Los administradores del parque marino siguen siendo los responsables del cuidado de los animales mientras se decide su destino.


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