Durante el período en que ha permanecido abierto, ha recibido más de seis millones de dólares de fondos públicos
La Universidad de Massachusetts ha cerrado uno de sus laboratorios de experimentación animal, tras años de presión por parte de activistas de organizaciones como PETA. La institución pone fin, así, a más de una década de experimentos con monos titíes científicamente erróneos sobre la menopausia, una condición que estos animales no padecen de forma natural. A lo largo de este período, el centro ha recibido más de seis millones de dólares de fondos públicos.
En 2021, PETA denunció estos experimentos y logró el apoyo de más de 160000 personas que escribieron, presionaron, protestaron y repartieron folletos para exigir el fin de los experimentos con titíes en el laboratorio de la Universidad de Massachusetts. El centro recibió casi 1’4 millones de cartas de personas indignadas con el sufrimiento al que se sometía a los primates. La campaña también contó con el apoyo de los abogados de Western Massachusetts Animal Rights Advocates y la Compassionate Alliance for Nonhumans. También las actrices Daisy Ridley (Star Wars), Cassandra Peterson (Elvira: Mistress of the Dark), Casey Affleck (Ocean’s Eleven) y Kate del Castillo (La Reina del Sur) se unieron a la causa.
Los ensayos del laboratorio nunca produjeron resultados significativos, pero las hembras de titíes fueron sometidas a cirugías invasivas, a incisiones en el cuello o al uso de electrodos. Algunos fueron atados con bridas a un dispositivo de sujeción para inmovilizarlos, introducidos en un cilindro de plástico y sometidos al ruido de una máquina de resonancia magnética. Otros fueron recluidos al aislamiento para comprobar su reacción.
Como los titíes no experimentan la menopausia de forma natural, el centro tuvo que simular que la padecían y recrear sus efectos, como los sofocos a través de calentadores. «Lo que ocurrió en el laboratorio no era ciencia. Era simplemente una obscenidad», manifiestan desde PETA, que aplaude su cierre.


Deja un comentario