Una normativa que habría limitado los vertidos de fósforo y nitrógeno de la industria cárnica ha sido descartada
Una coalición de organizaciones en defensa del medio ambiente y de la salud pública ha presentado una demanda contra la decisión de la Administración estadounidense de revocar las normas de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) del país destinadas a reducir la contaminación procedente de los mataderos y de las plantas de envasado de carne.
Por primera vez, esta medida habría impuesto límites a los vertidos de fósforo y de nitrógeno en hasta 126 instalaciones de la industria cárnica en todo el país, y se estima que habría evitado que miles de toneladas de estos vertidos, responsables de la proliferación de algas nocivas, llegaran a las vías fluviales.
Cada año, los mataderos y las plantas de procesamiento de carne liberan aproximadamente 20000 toneladas de elementos contaminantes por nitrógeno y fósforo. Los vertidos alimentan el nacimiento de algas que crean las denominadas «zonas muertas», por su bajo nivel de oxígeno, lo que provoca la muerte de incontables peces y convierte sus espacios en inhabitables.
Además, más de 60 millones de personas, en su mayoría de comunidades de bajos ingresos y población negra, viven en zonas altamente degradadas por la contaminación de los mataderos.
«Permitir que los mataderos y las plantas de procesamiento de subproductos animales sigan vertiendo millones de toneladas de contaminantes cada año contradice las propias conclusiones de la EPA en cuanto a la necesidad de revisar las normas para mejorar la calidad del agua, proteger la salud pública y beneficiar a las economías locales», ha señalado Kelly Hunter Foster, abogada de Waterkeeper Alliance.
La coalición espera que la justicia establezca controles más estrictos en cuanto a la contaminación de las vías fluviales y los ecosistemas.


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