Piden la inclusión de los animales en la ley contra la violencia vicaria

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CoPPA ha planteado varias propuestas al Gobierno «para una protección verdaderamente integral» de las víctimas

La Coordinadora de Profesionales por la Prevención de Abusos (CoPPA) ha pedido la inclusión de los animales en sus aportaciones al Anteproyecto de Ley Orgánica de medidas en materia de violencia vicaria. «Para una protección verdaderamente integral frente a la violencia vicaria, la ley debe incluir también a los animales como parte del entorno afectivo de la víctima«, apuntan.

La entidad ha presentado ante el Ministerio de Igualdad, el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes; y el Ministerio de Juventud e Infancia un conjunto de enmiendas al anteproyecto de ley.

Un equipo multidisciplinar de abogadas, psicólogas y profesionales de la judicatura especializadas en violencia de género ha sido el encargado de elaborar las propuestas, e incide especialmente en la necesidad de reconocer la violencia vicaria ejercida a través de los animales como una de sus manifestaciones más frecuentes y devastadoras.

En concreto, subrayan la urgencia de que la ley «reconozca, a nivel de definición dentro del concepto de violencia vicaria, la que se realiza por el agresor instrumentalizando a los animales o cometiendo delitos contra los mismos en el contexto de la violencia de género».

CoPPA recuerda que en muchos casos, los agresores amenazan, maltratan e incluso matan a los animales de la víctima con el objetivo de castigarla, controlarla o aumentar su sufrimiento. «Aquí no solo se produce un daño a causa del temor por el animal, sino que el impacto sobre la víctima se agrava por la pérdida del vínculo afectivo y del apoyo emocional que el animal representaba», explican.

CoPPA trabaja en este ámbito desde el año 2014, y ha enviado a los ministerios su informe «Violencia de género: cuando se agrede a la víctima a través de sus animales. Resumen de propuestas para una protección integral«, que aborda la compleja relación entre el maltrato animal y la violencia de género. También ofrece medidas para su tratamiento y prevención.

La organización expresa que «una amplia literatura científica confirma que el maltrato y la amenaza hacia animales constituyen una de las manifestaciones más frecuentes y extendidas de la violencia vicaria». Por ello, «la ley debe reconocer expresamente esta modalidad y garantizar su sanción y visibilización dentro de un sistema que proteja integralmente a las víctimas».

Además, CoPPA ha hecho referencia a recientes pronunciamientos judiciales, como la sentencia del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria, que calificó la muerte de un perro de una víctima como violencia vicaria y reconoció el daño causado a la mujer a través de su animal como una forma de «control y quebranto emocional«.

Otras leyes

De acuerdo con esta realidad, CoPPA incluye entre sus propuestas enmiendas para la actualización de varias normas, como la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género; el Código Penal, el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

En cuanto a la Ley 1/2004, CoPPA propone que esta reconozca expresamente que la violencia vicaria puede ejercerse también sobre los animales, y que las estadísticas oficiales incluyan de forma diferenciada los casos en los que los animales hayan sido víctimas mortales en este contexto.

Otra de las aportaciones de CoPPA es la mejora de la formación de los operadores jurídicos y de los sistemas de recogida de datos. En este sentido, propone que la Ley Orgánica del Poder Judicial incorpore la «perspectiva del maltrato animal en el ámbito familiar» junto con la perspectiva de género, infancia e interseccionalidad, tanto en la formación inicial como en la continuada de jueces y magistrados.

Asimismo, CoPPA considera esencial incluir la protección animal en la formación de todos los profesionales implicados en la atención a las víctimas de violencia de género, con el fin de avanzar hacia una respuesta verdaderamente integral.

Por otro lado, en línea con la necesidad de reforzar la protección a la víctima, la organización propone una nueva modificación relativa a la orden de protección y a la adopción de medidas civiles de carácter urgente, aspectos sobre los que el Anteproyecto no contempla ninguna revisión en la actualidad. «Para que las medidas de protección resulten plenamente efectivas, es necesario que los animales de familia -o aquellos con los que la víctima mantenga un vínculo afectivo- queden incluidos en la orden de protección», apuntan.

Además, piden que se revise la adopción de medidas civiles respecto a estos animales, para garantizar el alejamiento del agresor y atribuir la tenencia exclusivamente a la víctima. De este modo, se evita que los animales puedan ser utilizados como medio para perpetuar la violencia vicaria.

En línea con otros países

CoPPA señala que varios países ya han incluido referencias específicas a los animales en su normativa sobre violencia doméstica y de género, y que esta ley «se alinea con dichas buenas prácticas internacionales, reforzando el enfoque de prevención y protección integral a todas las víctimas».

La entidad busca, con estas propuestas, contribuir a un marco legal más completo y coherente, que contemple todas las formas de violencia vicaria y refuerce la protección a las mujeres, la infancia y los seres con los que se mantienen vínculos afectivos.

Debate en el Congreso

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) también ha planteado este asunto en el Congreso de los Diputados, y ha pedido que la futura ley incorpore a los animales de familia, con el fin de reforzar la protección a las mujeres y su entorno cercano.

ERC defiende la ampliación del concepto de violencia vicaria porque «no se limita a menores o familiares, sino que incluye cualquier intermediario, incluidos los animales, que pueda ser utilizado para causar daño psicológico y emocional a la mujer», ha declarado la diputada Etna Estrems.

Estrems también ha recordado que el programa Viopet «recoge que un 59% de las mujeres que padecen violencia machista y tienen animales no se marchan de su casa por miedo a que sus maltratadores les hagan algo. Proteger a los animales en estos contextos es una política absolutamente feminista e imprescindible para proteger a las víctimas».

Imagen de cabecera: Furry portraits | Pixabay.

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