La decisión está en manos del Senado
La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado un proyecto de ley que eliminaría las medidas de protección al lobo gris establecidas en la Ley de Especies en Peligro de Extinción. La votación final está en manos del Senado y afectará al conjunto de las poblaciones de lobos de todo el país.
La propuesta que acaba de salir adelante en la Cámara de Representantes es la denominada Ley de Protección de los Animales de Compañía y Ganado (HR 845), impulsada por los republicanos Lauren Boebert y Tom Tiffany. Pese a su nombre, el proyecto de ley no busca proteger a los animales, sino los intereses de la ganadería.
Organizaciones defensoras de los animales han mostrado preocupación ante el resultado de la votación, porque «ignora décadas de ciencia y entrega la gestión de los lobos a estados con un historial documentado de políticas extremas y letales. Los lobos no se han recuperado en la mayor parte de su área de distribución histórica. Las poblaciones fragmentadas, el aislamiento genético y las agresivas cuotas de caza ya ponen en peligro su supervivencia a largo plazo», manifiestan desde Team Wolf.
Por su parte, la presidenta de Humane World for Animals, Kitty Block, ha señalado que «lo último que necesita este país es abrir la puerta a más temporadas de caza deportiva y trampeo recreativo imprudentes que tengan como objetivo a los lobos».
«Aunque afirman querer minimizar la depredación de los lobos, los defensores de su exterminio no apoyan mucho las medidas proactivas y no letales de prevención de conflictos, como las patrullas humanas, la eliminación de cadáveres, la instalación de vallas y otras estrategias. Estas medidas son muy eficaces y sabemos que hay formas sencillas de mantener a salvo tanto a los lobos como a otros animales cuando se quiere», agrega.
Ley de Especies en Peligro de Extinción
La Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1974 permitió una muy gradual recuperación de las poblaciones de lobos después de que las campañas de exterminio empujaran a la especie al borde de la extinción en Estados Unidos. Sin embargo, «sabemos que la especie está lejos de haberse recuperado», apunta Block.
Esta ley tampoco impidió que siguieran teniendo lugar cacerías de lobos, que en algunos estados han ido en aumento en los últimos años, en base a exclusiones y cambios en la normativa. Es el caso de Idaho, Montana y Wyoming, donde los lobos perdieron su protección federal en la década de 2010. En estos estados, los lobos han sufrido una enorme persecución por parte de los cazadores, e incluso agentes estatales. También se ha permitido el empleo de métodos crueles como lazos y trampas.
Idaho se ha propuesto reducir la población de lobos en un 60% para 2028. El estado permite la caza durante casi todo el año. Se permite matar a familias enteras en sus madrigueras, incluidos cachorros de pocas semanas.
En Montana, un solo cazador puede matar hasta 30 lobos al año. En Wyoming, no hay ninguna limitación temporal y la caza está permitida en la mayor parte de su territorio.
La situación también es desoladora en la región de los Grandes Lagos, donde los lobos se excluyeron de la lista de especies protegidas entre 2011 y 2014. Casi 1500 individuos cayeron en manos de cazadores, muchos de ellos cachorros. En 2021, los cazadores de Wisconsin mataron a más de 200 lobos en menos de 60 horas y en temporada de cría.
Una especie clave para los ecosistemas
Los defensores de los lobos recuerdan que la presencia de estos depredadores es esencial para que los ecosistemas prosperen. El lobo regula de forma natural las poblaciones de herbívoros, protege la vegetación y favorece la aparición de otras especies. Por contra, la ganadería que aspira a la eliminación de la especie degrada los ecosistemas y da pie a la pérdida de biodiversidad.
El proyecto de ley eliminaría la protección de los lobos grises en un plazo de dos meses desde su aprobación. Con ello, previsiblemente aumentará la persecución a la especie y las matanzas generalizadas de individuos.
Los animalistas no solo han hecho un llamamiento a los senadores a votar en contra de la propuesta, sino que también piden a la ciudadanía que presione para que esta no salga adelante y que se impulse un plan nacional de recuperación del lobo basado en la ciencia.
«No hay justificaciones científicas para matar lobos. Los lobos desempeñan un papel clave en el equilibrio de la naturaleza. Los estudios han demostrado que matar a un solo lobo puede provocar la desintegración de toda la manada familiar y provocar más muertes. Los conflictos entre lobos y animales domésticos son actualmente muy raros, mientras que matar lobos puede provocar más conflictos debido a la perturbación social que crea», concluye Kitty Block.


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