Brigitte Bardot, la animalista cuya labor se vio empañada por la xenofobia

,

La actriz Brigitte Bardot fallecía el pasado 28 de diciembre de 2025 a los 91 años. Buena parte del movimiento animalista, grandes y pequeñas organizaciones, activistas y figuras del mundo del entretenimiento y personas de a pie lamentaron la noticia y destacaron el papel de Bardot en la defensa de los animales no humanos. Sin embargo, la labor de la actriz francesa en la protección animal se vio empañada por el odio que manifestó contra los inmigrantes, en particular contra los de procedencia islámica, en Francia.

Brigitte Bardot saltó a la fama como estrella del cine en la década de 1950. Su carrera cinematográfica duraría dos décadas, hasta que la actriz decidió abandonarla para dedicarse a la defensa de los animales. «Lo que soñaba», en sus propias palabras. Esto, sin duda, debió ser revolucionario en un momento en el que pocas personas pensaban en los derechos de los animales.

En 1986, la actriz creó la Fundación Brigitte Bardot, dedicada a la defensa del bienestar y la protección de los animales. La financió a través de la subasta de sus propias joyas y otras pertenencias.

Focas y otras luchas

Una de sus luchas más reconocidas fue la que emprendió contra la matanza de focas en Canadá, por su carne o su piel. También criticó la tauromaquia, el comercio de animales, la industria del foie gras, la experimentación animal, la matanza de caballos y la ganadería industrial; mientras apoyaba el trabajo de rescatistas y santuarios en Francia y otros países. Además, participó en casos concretos como la liberación del elefante Mali, enfermo en el zoo de Manila.

Por otro lado, la actriz afirmó ser vegetariana, y vivía rodeada de animales de diferentes especies.

Brigitte Bardot podría haber sido una gran embajadora de la protección animal a nivel internacional. Su influencia como actriz de renombre era indiscutible. Pero en un movimiento que defiende valores como la ética, la empatía, la compasión o la justicia, resultan incoherentes discursos xenófobos, islamófobos o anti-inmigración como los que también defendió la actriz francesa. No olvidemos que Bardot respaldó a la ultraderechista Marine Le Pen. A su particular cruzada contra la inmigración también se añadieron declaraciones homófobas y su famoso posicionamiento anti-vacunas durante la pandemia de la COVID-19.

Cuestionar lo ajeno

En cierto modo, varias de sus luchas más recordadas en defensa de los animales estuvieron también envueltas en un halo de xenofobia. Así, la vimos expresarse contra el sacrificio de corderos en la tradicional festividad musulmana, al tiempo que hablaba de una «invasión islámica» o de la sustitución de las iglesias por mezquitas. Años antes, se había centrado en la matanza de focas ejercida por los inuits, a miles de kilómetros de distancia de su Francia natal.

No podemos señalar a Brigitte Bardot por haber criticado únicamente lo que ocurría fuera de su cultura, porque también en enfocó en cuestiones tan francesas como el foie gras o la tauromaquia. Pero sí podemos encontrar tintes racistas claros cuando del maltrato animal en otras culturas se trataba.

Por supuesto, el movimiento animalista debe rechazar cualquier forma de maltrato animal, independientemente del contexto. Pero resulta muy sencillo darse cuenta de cuándo este rechazo procede del racismo y la xenofobia y cuándo viene del animalismo, el antiespecismo o el veganismo. Por desgracia, cada vez es menos raro encontrarse con personas que defienden a los animales solo cuando se trata de cuestionar lo que les sucede en otros lugares del mundo o desde grupos sociales ajenos. Las mismas que tampoco dudan en mitificar a figuras como Brigitte Bardot.

Pero esto último también lo han hecho organizaciones y activistas para nada sospechosos de racismo. Al movimiento todavía le falta establecer ciertas líneas rojas con respecto a lo que se promueve desde dentro. Otras veces, tal vez la ignorancia sea la culpable. Llevamos años viendo a Brigitte Bardot participando en campañas en defensa de los animales y colaborando con activistas y entidades internacionales que le dieron la bienvenida a pesar de sus continuas declaraciones de odio. Publicaron sus fotos con animales, acompañadas de bonitos textos que se compartieron miles de veces en redes sociales. ¿Y de lo demás, quién se enteró?

Ser apoyada por una persona influyente a nivel internacional es un empujón al éxito para cualquier organización o campaña que emprenda. Cuestionar el discurso de esa persona en otros asuntos no tanto.

Deja un comentario

Entrada anterior:
Entrada siguiente:
contenido relacionado

Descubre más desde La Zona Veggie

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo