Los investigadores identifican cuatro comportamientos comunes en la gestión de las relaciones en sociedad
¿Cómo se desenvuelven las personas veganas en las relaciones sociales? ¿Cómo actúan cuando las diferencias en la dieta y la ética causan tensiones con amistades o familiares? Investigadores de la Universidad de Concordia (Canadá) se propusieron dar respuesta a estas preguntas y acaban de publicar sus conclusiones en un estudio.
Según sus resultados, algunas personas veganas recurren a estrategias específicas para evitar conflictos con otras personas y «sobrevivir» a las dificultades con las que se encuentran en una sociedad que consume mayoritariamente carne.
Los investigadores identificaron tres tipos de conflicto social para las personas veganas. Estos tienen lugar en torno a actividades compartidas, como comidas y reuniones sociales, tanto dentro de la comunidad vegana, por las discrepancias sobre qué opciones son aceptables; como en el mercado, donde puede resultar difícil encontrar productos y menús aptos.
Comportamiento
De la misma forma, identificaron cuatro comportamientos distintos que las personas veganas suelen emplear a la hora de desenvolverse en las compras, en la cocina y el comidas con otras personas que consumen carne. Las cuatro reacciones pueden resumirse en:
- Decodificar: cuando las personas veganas se informan sobre el etiquetado de los alimentos, los menús y los ingredientes menos saludables e intentan explicar sus elecciones y su modo de vida a las personas no veganas.
- Desacoplar: cuando las personas veganas llevan sus propias comidas e ingredientes a las reuniones sociales para compartir el espacio, pero evitan cualquier fricción en torno a la comida.
- Desvinculación: un enfoque intransigente por parte de las personas veganas que evitar por completo las relaciones y las comidas con personas no veganas.
- Camaleonismo: tratar de equilibrar los principios y el estilo de vida con la huida de los conflictos para mantener buenas relaciones con otras personas.
Cuando los demás ven imposición
«Si te apartas de la norma por razones éticas, como conducir un coche eléctrico o intentar llevar una vida ecológica y sostenible, los demás pueden interpretarlo como que intentas imponer una perspectiva moral sobre prácticas que ellos llevan mucho tiempo realizando», explica la profesora Aya Aboelenien, una de las autoras del estudio.
La investigación recopiló datos de 21 entrevistas en profundidad con personas que habían seguido o seguían una dieta cien por cien vegetal, con distintos niveles de antigüedad. Todos los encuestados estaban motivados por preocupaciones éticas, y se excluyó a quienes manifestaron que su opción dietética se debía a razones de salud o religiosas.
Muchas de las personas que ya no seguían una dieta vegetal en el momento de la encuesta «simplemente abandonaron el veganismo debido al estrés en sus relaciones personales», concluye Aboelenien.
Fuente: Plant Based News.


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