Se investiga una red internacional de comercio ilegal que llevaría años operando en toda África meridional
Una operación contra el tráfico ilegal de especies se ha saldado con la incautación de casi 550 kilos de marfil en una vivienda de Lusaka, capital de Zambia. Nueve personas han resultado detenidas por su presunta implicación en una red de internacional de comercio ilegal de marfil que llevaría años operando con impunidad en toda África meridional.
Zambia cuenta con un largo historial de redes delictivas dedicadas al marfil e investigaciones que han terminado con grandes incautaciones desde el año 2002.
La falta de voluntad política y la débil aplicación de la ley, entre otros factores, hacen posible la existencia de estas redes, a menudo también vinculadas a la corrupción y a los conflictos armados.
El comercio ilegal de marfil no solo afecta a los elefantes en países como Zambia o Botsuana, sino también a las comunidades locales que caen en manos de las redes criminales. Asimismo, tras las expediciones de caza furtiva en las que se buscan elefantes para obtener el marfil, este se trafica a través de estados vecinos como Namibia o Angola, lo que puede involucrar también a comunidades de estos lugares.
El comercio de marfil
El violento tráfico de marfil es una grave amenaza para las poblaciones de elefantes en África. Según WWF y otras fuentes vinculadas a la protección animal, los paquidermos que se cazan cada año para arrebatarles sus colmillos se cuentan por decenas de miles.
El principal mercado del marfil, también llamado «oro blanco», se encuentra en Asia. Pero este material también es utilizado por mafias internacionales para financiar a grupos armados en zonas de guerra.
A nivel internacional, el comercio de marfil está prohibido, salvo cuando se trata de objetos antiguos o que cuentan con certificado CITES.


Deja un comentario