La actividad en el centro es casi ininterrumpida, con decenas de vehículos de transporte de animales al día
Activistas de la Plataforma Defensa Animal han documentado la llegada de camiones cargados con cerdos de pocos meses de vida a Mercavalència. Los animales llegan al matadero procedentes de distintas granjas tras una etapa de engorde.
El objetivo de la acción ha sido poder fotografiar y grabar el «vacío narrativo de la industria cárnica«, en palabras de los convocantes, dado que los mataderos se encuentran en lugares «alejados de toda visibilidad». Esto impide que más personas se planteen lo que hay detrás de su consumo. Según indican, solo una vivienda se encuentra próxima al matadero de Mercavalència.
En el material gráfico obtenido por los activistas se observa a cerdos que apenas pueden moverse, hacinados y asustados antes de la muerte. Una imagen similar a la que suelen documentar los activistas en vigilias de este tipo, que se repite en distintos lugares del mundo.
La entidad recuerda que en el mismo emplazamiento también se subastan animales acuáticos todavía con vida. Asimismo, apunta a estudios científicos que han mostrado la inteligencia de los cerdos, comparable a la de niños de corta edad y algunos primates, y superior a la de los perros.
Una decena de camiones en un corto lapso de tiempo
Según los activistas, al menos diez camiones entraron al matadero valenciano durante el tiempo que permanecieron allí. En estos lugares, la llegada de animales para su posterior matanza suele tener lugar de forma casi ininterrumpida, en camiones que transportan una elevada cifra de individuos. Como alternativa, la plataforma apunta a la agricultura de proximidad.
El colectivo ha documentado situaciones similares en mataderos como el de Torrent, Sueca, Algemesí o Buñol, con animales como vacas o pollos.
Imagen de cabecera: Plataforma Defensa Animal.


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