El plazo finaliza el próximo 1 de agosto
La Comisión Europea ha abierto una consulta pública sobre la cría de animales en la industria peletera y el comercio de pieles, en respuesta a la Iniciativa Ciudadana Europea ‘Fur Free Europe‘, que recogió más de 1’5 millones de firmas validadas en 2023. El plazo para participar en la consulta finaliza el próximo 1 de agosto.
El proceso podría desembocar en la prohibición de las granjas peleteras y del comercio de pieles en toda la Unión Europea.
Desde la organización FAADA, instan a toda la ciudadanía a aportar sus comentarios contra la industria peletera, y proponen participar en la consulta pública con el siguiente texto:
Como ciudadano/a europeo/a, apoyo firmemente la prohibición de la cría de animales por su piel y del comercio de productos derivados de esta práctica. La industria peletera causa un enorme sufrimiento a millones de animales, es innecesaria y está completamente alejada de los valores actuales de bienestar animal en Europa. Además, representa un riesgo para la salud pública y tiene un impacto ambiental considerable. Pido a la Comisión Europea que escuche a la ciudadanía y actúe con firmeza: ¡Europa debe ser libre de pieles!
La propia Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) acaba de emitir un dictamen en el que alerta de que las granjas peleteras no pueden satisfacer las complejas necesidades conductuales y fisiológicas de los animales que crían, que sufren restricciones de movimiento, estrés por aislamiento o lesiones en sus tejidos y cojera.
Visón americano
Las granjas peleteras han tenido un grave impacto negativo en los ecosistemas europeos con la cría de especies no autóctonas como el visón americano, que tras continuas fugas de la cautividad, ha logrado adaptarse al hábitat de diferentes países y ha entrado en competencia con el visón europeo, en peligro de extinción.
Precisamente, la Unión Europea acaba de añadir al visón americano a su Lista de Especies Exóticas Invasoras, aunque en muchos estados la especie ya se consideraba como tal. Esto acentúa el peligro que corren estos animales en los hábitats donde se han instalado, ya que no cuentan con ningún tipo de protección como seres sintientes al estar catalogados como «invasores» y considerarse que tienen efectos negativos sobre la biodiversidad autóctona. Sin embargo, hasta ahora no se ha puesto el foco desde la Unión Europea en la responsable del problema: la industria peletera, que continúa operando bajo la legalidad en algunos países.
Como punto esperanzador, la inclusión del visón americano en la Lista de Especies Exóticas Invasoras podría suponer la ilegalización directa de su cría, si bien puede que las granjas peleteras continúen en virtud de una excepción si se considera que tienen «un interés público imperioso, incluido el de carácter social o económico«. A su vez, los datos indican que la industria peletera ha perdido esta relevancia socioeconómica, sobre todo desde la pandemia de la COVID-19. No solo ha descendido la cifra de granjas peleteras en los países donde son legales, sino que se ha demostrado que estas no son esenciales para las economías de los estados ni son importantes generadores de empleo.
Por otro lado, la inclusión de la especie en la lista no se hará efectiva oficialmente hasta el 7 de agosto de 2027, cuando ya podría haber quedado resuelta la posible prohibición de las granjas peleteras en la Unión Europea, si el proceso que ya ha comenzado continúa su curso como las organizaciones de protección animal esperan.
Además del visón americano, se han añadido a la Lista de Especies Exóticas Invasoras el castor norteamericano y el ciervo sika. Desde Eurogroup for Animals, apelan a la prevención como una prioridad para evitar la introducción de especies no autóctonas en el paisaje europeo, que no solo tiene lugar con la industria peletera, sino también con el comercio de animales considerados de compañía, la caza o la pesca.
A diferencia del punto de vista mayoritario del ecologismo, las entidades animalistas piden que no se atente contra la vida de ningún individuo, independientemente de su especie, sino que se ponga freno a las actividades que propician su aparición en hábitats que no son los suyos.


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