La salud y el impacto medioambiental siguen posicionándose como las principales motivaciones
Cuatro de cada cinco españoles (80%) se plantean reducir el consumo de carne o ya lo están haciendo, según la última encuesta de la Federación de Consumidores y Usuarios (CECU). En concreto, un 35% de las personas ha reducido su consumo de carne, mientras que otras ha pensado en hacerlo (22%) o podría planteárselo (23%).
Entre las principales motivaciones de quienes ya han reducido el consumo de carne se encuentran la salud (42%) y el impacto medioambiental (32%). Estudios similares en otros países muestran datos parecidos, en los que el bienestar de los animales suele quedar por debajo de la salud, y a veces también de la sostenibilidad.
El estudio, titulado «La sociedad española y las dietas plant-based«, analiza los hábitos y las percepciones de la población española con respecto a su alimentación y el papel de las dietas basadas en vegetales.

La mayoría de las personas que ya han reducido la ingesta de carne son mujeres (39% frente a un 31% de hombres), y mayores de 65 años (48%, frente a un 20% de jóvenes entre 18 y 24 años).
La encuesta también muestra que un 14% de la población busca información sobre alimentación saludable muy a menudo, y un 36% lo hace a menudo.
Los datos «revelan que la ciudadanía es consciente de la necesidad de avanzar hacia dietas más variadas y equilibradas, con mayor protagonismo de alimentos de origen vegetal», apuntan desde la CECU.
Sin embargo, un 83% de los encuestados señalan seguir una dieta mediterránea, pero muchos no saben en qué consiste. Un 45% considera que la carne de cerdo es esencial en este tipo de alimentación, y un 40% se muestra indeciso o en desacuerdo cuando se menciona la reducción del consumo de carne y lácteos, a pesar de que estos tienen una presencia ocasional o moderada en la dieta mediterránea, basada en las legumbres, cereales integrales, verduras, frutas, hortalizas, frutos secos y aceite de oliva. Esta porción de la sociedad no solo desconoce los principios de la dieta mediterránea, sino que también ignora las recomendaciones de expertos y administraciones.
«La población española desea tener una alimentación saludable, pero sin embargo, sus decisiones de compra se ven altamente influenciadas por el precio y por afirmaciones erróneas sobre los valores nutricionales de los diferentes alimentos», apunta Eduardo Montero, experto en alimentación de CECU, quien pide a las administraciones, a la industria y a los supermercados que asuman «su responsabilidad de hacer que los alimentos más sanos y sostenibles sean los más accesibles para cualquier persona«.
Legumbres
Un 49% de los participantes considera que una dieta con más productos vegetales es menos contaminante y más económica. Un 73% reconoce que las legumbres son muy saludables, y estas son percibidas como el alimento más barato por un 41%, y como el alimento menos contaminante. Además, el 51% reconoce en las legumbres la mejor alternativa a la proteína de origen animal.

Una vez más, estos datos contrastan con la realidad, ya que los españoles solo consumimos 3’36 kilos de legumbres al año por persona, según datos del Informe Anual de Consumo Alimentario de 2024. Esta cantidad queda lejos de las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que aconseja un consumo mínimo de cuatro raciones de legumbres a la semana (al menos 11’5 kilos al año) como parte de una dieta saludable y sostenible.
Por otro lado, un 85% de los encuestados está muy o algo a favor de reducir el IVA de los alimentos menos contaminantes, un 82% apoya establecer criterios mínimos de alimentación saludable en colegios y hospitales y un 79% se muestra a favor de obligar a los supermercados a aumentar su oferta de productos de temporada.
«Para poder alcanzar una alimentación saludable y sostenible continuamos teniendo como reto la construcción de un entorno que facilite las decisiones saludables: precios justos, disponibilidad, información clara y campañas públicas comprometidas», expresa Sarahi Boleko, experta en alimentación de CECU.
Igualdad Animal ha definido los resultados de la encuesta como «una transformación social en marcha hacia modelos de alimentación más conscientes y compasivos con los animales». El cofundador de la organización, Javier Moreno, señala que «la sociedad está preparada para un cambio de paradigma. Estos datos demuestran que el Gobierno debe escuchar a la ciudadanía y fomentar políticas públicas que impulsen la transición de las proteínas animales a las vegetales, respetuosas con los animales y el planeta y con claros beneficios para la salud».


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