El 9% de los productos de origen animal son destinados a canes y felinos con los que convivimos
Si todos los perros del mundo llevaran una alimentación sin carne, podrían ahorrarse más emisiones que la producción de Reino Unido; y si sucediera lo mismo con los gatos, se ahorrarían más que en Nueva Zelanda. Es la conclusión a la que ha llegado un estudio sobre el impacto medioambiental de la fabricación de alimentos para estos animales, que ha sido publicado en la revista Plos One.
Investigaciones previas y organizaciones internacionales han advertido desde hace años del impacto de la ganadería en las emisiones de gases de efecto invernadero, y la comida convencional para los animales con los que convivimos parte de esta misma industria.
El estudio señala que el 9% de los alimentos de origen animal son consumidos por perros y gatos, lo que supone unos 7000 millones de animales terrestres al año. Según los investigadores, una alimentación plant based para perros y gatos requeriría un menor uso de tierra y agua, podrían crearse repoblaciones de árboles y permitir la recuperación de los ecosistemas. En el caso de los perros, señalan que si todos fueran vegetarianos, la masa de tierra que se salvaría sería mayor que el territorio de México y el suministro de agua sería mayor que el de Dinamarca.
Otras investigaciones ya han señalado que los perros y gatos pueden estar saludables sin comer carne, aunque también existen estudios y profesionales que lo desmienten. En los últimos años, han aparecido empresas especializadas en piensos vegetarianos para estos animales, pero la mayoría de los veterinarios en la actualidad no recomiendan estas dietas para perros y gatos.
Fuente: Plant Based News.


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