El ecologismo es un movimiento que lucha por la defensa del medio ambiente y la naturaleza, tristemente atacada por la actividad humana, que a lo largo de las últimas décadas se ha enfrentado a grandes industrias y sectores cuya razón de ser es la destrucción de los entornos naturales. Los animales se ven directamente influenciados por ello, por lo que desde el movimiento vegano, animalista o antiespecista no podemos dejar de lado las cuestiones relacionadas con la conservación y el medio ambiente, aunque en nuestra lucha no cabe el especismo que algunos ecologistas todavía muestran al dar más importancia a unas especies que a otras, ya sea porque unas se encuentran en peligro de extinción y otras no, porque unas sean autóctonas y otras hayan sido introducidas por el ser humano o porque unas cumplan funciones más interesantes que otras para los seres humanos.
Como medio de comunicación sobre veganismo, a veces recibimos comentarios negativos o un tanto críticos por algunas de las noticias o contenidos que publicamos, por ejemplo las relacionadas con el comportamiento de los animales o su inteligencia, las que están más vinculadas a la conservación de las especies o las relativas a cuestiones bienestaristas.
Ya sabemos acerca de la inteligencia de muchos animales, y si no supiéramos demasiado sobre ellos, no debería hacer falta realizar miles de estudios para comprobar que estos merecen ser respetados. Esto mismo nos vino a decir hace algunas semanas un comentario sobre un estudio relacionado con la inteligencia de las palomas. Un estudio que no estaba hecho desde el enfoque del veganismo, ya que se utilizaron animales, algo sobre lo que ya dejamos clara nuestra posición. Pero creemos que es positivo dar a conocer este tipo de investigaciones porque en esta sociedad que inferioriza a los demás animales, nunca está de más mostrar que no somos tan diferentes a otras especies y que estas pueden ser tan complejas como la nuestra. Y ya de paso, llevar a la reflexión sobre el uso que hace la ciencia de los animales, paradójicamente también considerándolos inferiores a pesar de que lo que se quiera demostrar es que no lo son.
Además, sabemos que una persona puede ser vegana sin que le gusten los animales, porque entiende el respeto hacia estos sin que ello proceda de un interés mayor del de comprender que son seres sintientes. Pero no todo el mundo lo entiende así, y para muchas personas sigue siendo necesaria una absorción de datos básicos, curiosos o sorprendentes sobre los animales. Así que no dejaremos de publicar «Sabías que…«. Y tampoco dejaremos de aprovechar cada uno de ellos para poner de manifiesto la situación de gravedad a la que se enfrentan numerosas especies por culpa del ser humano.
Esta situación de gravedad puede hacer referencia al peligro de extinción, a la pérdida de hábitats y recursos, a la contaminación o a la crisis climática. Cuestiones más bien relacionadas con el ecologismo, pero que le pese a quien le pese, no podemos perder de vista desde el veganismo. Porque un animal no solo sufre cuando es abatido por un cazador furtivo, sino también cuando las motosierras talan el bosque en el que vivía, cuando no dispone de alimento o cuando es incapaz de adaptarse a la subida de las temperaturas. Por eso, seguiremos hablando de conservación y de protección del medio ambiente, y lo haremos sin olvidarnos del sufrimiento de los animales.
Y por cierto, también seguiremos hablando de bienestarismo. Y daremos como buenas las noticias que hablen del fin de las jaulas en las granjas, aunque sabemos de sobra que otros sistemas de cría no salvan a los animales del matadero. De igual manera, mostraremos preocupación cuando salga una investigación sobre la contaminación que provocan las macrogranjas, aunque sabemos de sobra que la ganadería extensiva no salva a los animales del matadero y del sufrimiento de por vida. En eso, precisamente, nos diferenciamos de buena parte del movimiento ecologista, pero nos es imposible desprendernos de sus reivindicaciones, porque están intrínsecamente vinculadas con los animales, eso sí, las tendremos en cuenta desde nuestro enfoque, el del veganismo.


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