El 90% de los presos en Estados Unidos manifiesta su deseo de tener más acceso a frutas y verduras frescas
El Departamento Correccional de Nueva York (DOC) y la Administración de Servicios para la Infancia (ACS) se han asociado con la organización sin ánimo de lucro Hot Bread Kitchen para impulsar un programa de formación sobre cocina plant-based destinado al personal de los centros penitenciarios.
Esta iniciativa se suma a otras implementadas por el alcalde Eric Adams en Nueva York, cuyo objetivo es el de hacer más accesibles y populares las opciones vegetales. El alcalde defiende estas propuestas por cuestiones de salud y medioambientales.
En principio, el programa formará a los cocineros de la prisión de Rikers Island y de dos correccionales de menores.
A nivel general, la comida en las cárceles estadounidenses no se caracteriza por su buena calidad, y los presos tienen más posibilidades de padecer diabetes, hipertensión o enfermedades transmitidas por la ingesta de alimentos que el resto de la ciudadanía. El 90% de los reclusos ha manifestado su deseo de tener más acceso a frutas y verduras frescas.
Nueva York también cuenta con un programa de formación sobre alimentación basada en plantas para médicos, y sus once hospitales públicos sirven desde 2022 menús de este tipo por defecto, con un 95% de satisfacción entre los pacientes. Desde la introducción de esta medida, las emisiones de los hospitales relacionadas con la alimentación se han reducido un 36%.
Los colegios de la ciudad también sirven desde la llegada de Adams a la alcaldía más comidas plant-based.
Fuente: Plant Based News.


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