170 personas firman una carta en la que muestran su decepción con la entidad animalista más antigua del mundo
La Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales de Reino Unido (RSPCA), organización de protección animal más antigua del mundo, tiene en marcha una investigación interna tras continuas denuncias de maltrato animal en granjas certificadas como «de bienestar animal» por su programa RSPCA Assured. La entidad ha enviado inspectores a más de 200 granjas que forman parte del programa y ha asegurado que aumentará la vigilancia, tras la presión de otros colectivos animalistas, pero para estos no es suficiente.
Una coalición de 60 organizaciones entre las que se encuentran Animal Rising, Animal Aid, Animal Justice Project (AJP) o PETA pide a la RSPCA que abandone su sistema de certificación de bienestar animal, que cubre a casi 4000 granjas.
Aunque en los últimos 16 años se han acumulado decenas de denuncias contra explotaciones aseguradas por la RSPCA, una investigación publicada en junio por Animal Rising, la mayor en Reino Unido, hizo saltar todas las alarmas. Poco después, AJP publicó otra investigación en un matadero de cerdos «de bienestar animal» certificado por la RSPCA, en la que se revelaron prácticas ilegales y fuerza excesiva contra los animales.
Más recientemente, el activista Joey Carbstrong ha publicado unas imágenes obtenidas en una explotación lechera en 2022, en las que se muestra a vacas siendo golpeadas con cadenas, pateadas y maltratadas verbalmente por trabajadores. Tras esta revelación, la granja fue expulsada del programa RSPCA Assured y la multinacional británica Marks & Spencer dejó de abastecerse de sus productos.
Desde que salieron a la luz las tres investigaciones, dos granjas han sido retiradas del programa y cinco han sido sancionadas.
Fin del RSPCA Assured
Pero los activistas en defensa de los animales piden la eliminación del RSPCA Assured. En septiembre, 170 personas hicieron esta petición a la organización en una carta firmada por veterinarios, médicos, académicas, activistas, antiguos miembros de la RSPCA, periodistas, políticos y celebridades como el humorista Ricky Gervais; las actrices y actores Evanna Lynch (Harry Potter), Peter Egan (Downton Abbey), James Cromwell (Babe, el cerdito valiente), Sadie Frost (Drácula, de Bram Stoker), Joanna Lumley (El lobo de Wall Street), Jerome Flynn (Juego de tronos); y los músicos Bryan Adams, Will Young y Moby.
Los firmantes mostraron su decepción y acusaron a la RSPCA de no estar protegiendo a los animales explotados, tras revelarse prácticas «totalmente indefendibles«. También piden a la organización que se centre en promover la transición hacia un sistema alimentario basado en vegetales y la acusa de ocultar la realidad de las granjas e inducir al error a los consumidores permitiendo que se comercialice carne con sello de bienestar animal procedente de animales con infecciones y heridas no tratadas, moribundos entre sus propios excrementos, manipulados de forma brusca, hacinados y sin acceso a comida o agua limpia y suficiente. Las investigaciones y continuas denuncias revelan que esta es una situación generalizada y no se trata de casos aislados.
Además, la carta señala que la RSPCA está «lavando la imagen de la crueldad animal» de las granjas y que no ha protegido al mayor grupo de animales explotados, los criados por la ganadería.
La carta vino acompañada de una campaña llamada «Por Charlie«, nombre de un cerdo nacido en una granja intensiva con sello de bienestar animal que fue rescatado por activistas de Animal Rising que lo hallaron con un gran bulto en la cara y que requería una atención veterinaria que no se le estaba prestando. Ahora Charlie vive en un santuario.
Pocos días después del envío de la carta, se produjo la dimisión de Brian May, guitarrista de Queen, de su cargo de vicepresidente de la RSPCA. El músico señaló en su comunicado de dimisión que entendía que la «RSPCA necesitaba tiempo para evaluar las pruebas y tomar decisiones sobre las medidas a adoptar», pero su respuesta había sido «completamente inadecuada«. En este sentido, indicó que «sabiendo claramente que la supervisión del programa Assured había fracasado y seguía fracasando, la única política aceptable habría sido su desmantelamiento«. A continuación, se lamentó porque la RSPCA tratara de defenderse «y al hacerlo, ha sacrificado su integridad».
ASPCA
La RSPCA no ha sido la única organización acusada de colaborar en el lavado de imagen de las granjas. Caso similar es el de su homóloga estadounidense, la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA), con una trayectoria de más de 150 años, que junto con otras entidades de protección animal forma parte del Global Animal Partnership, que otorga certificaciones de bienestar animal.
Recientemente, PETA, que también formaba parte de Global Animal Partnership hasta que lo abandonó, ha instado a la ASPCA y otras agrupaciones como la Humane Society of the United States a desvincularse del programa tras haber documentado maltrato animal en hasta doce granjas certificadas.
Una de ellas, Plainville Farms, terminó en el banquillo con diez trabajadores condenados a los que se acusaba de 141 cargos de crueldad contra los animales, incluido seis delitos graves. Estos fueron filmados pateando, golpeando y arrojando pavos al suelo, algunos de ellos enfermos y heridos sin tratamiento. También se ha investigado la granja Sweet Stem Farm, con cerdos con prolapsos hacinados en cobertizos.


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