La iniciativa ha sido firmada por más de 300 organizaciones y expertos
Más de 300 organizaciones y expertos de más de 30 países firmaron la histórica Declaración sobre la Dignidad de los Animales el pasado 10 de diciembre, coincidiendo con el Día Internacional de los Derechos de los Animales. Entre los firmantes se encuentran científicos como Jane Goodall, filósofos, escritores, estudiosos indígenas y académicos, así como organizaciones como World Animal Protection.
La Declaración recoge la necesidad de tratar a los otros animales con dignidad y no como «cosas» para luchar efectivamente contra el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la crueldad generalizada contra los animales en muy diversos ámbitos. La dignidad se reconoce como paso necesario en el bienestar de los animales y en las relaciones entre los seres humanos y la naturaleza.
Los firmantes declaran que la dignidad de los animales se origina en su agencia y su autonomía, en las capacidades de las especies y sus ricas vidas emocionales, cualidades relacionales, culturas y creatividad. Reconocer y afirmar esta dignidad significa abstenerse de acciones que degraden a los animales a la condición de objetos.
El documento responde a los retos urgentes a los que se enfrentan las sociedades humanas en su explotación de la naturaleza e incluye a los animales como parte fundamental de esta explotación, puesto que el desprecio y la crueldad contra ellos ejercida perpetúan el daño. Así, el respeto a los otros animales no debe ser excluido de la lucha contra la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y los problemas de bienestar animal.
La Declaración ha inspirado la creación del Compromiso por los Animales, que pueden asumir tanto particulares como organizaciones y empresas para ayudar a construir relaciones más justas y amables con otros animales. Ya forman parte de este compromiso, que por primera vez sitúa la dignidad como centro del movimiento por el bienestar de los animales, entidades como Eurogroup for Animals o Compassion in World Farming.
En la práctica, el compromiso se concreta en asumir pasos que contribuyan a tratar a los animales con dignidad, como dejar de utilizar términos degradantes como «alimaña» y respetar a los animales como sujetos en la toma de decisiones críticas para sus vidas.
Tanto la Declaración como el Compromiso adquieren sentido en el contexto actual en que dos tercios de todos los animales en granjas viven en instalaciones industriales, son transportados vivos en condiciones deplorables y con alojamientos restrictivos. Estas prácticas afectan a unos 50000 millones de animales al año. La ganadería que condena a los animales a esta situación es también responsable de un grave impacto sobre el medio ambiente y el clima.


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