La batalla legal acaba de resolverse cinco años después de la aprobación del primer intento de restricción
Las empresas francesas de alternativas vegetales a la carne podrán seguir presentando sus productos a los consumidores como «hamburguesas», «salchichas», «nuggets» o «filetes», después de que el Consejo de Estado del país haya anulado definitivamente la prohibición del uso de estos nombres en su etiquetado, y tras el dictamen de la justicia europea que concluyó que estas denominaciones no son engañosas para los consumidores y que las normas nacionales no podían anular las europeas sobre el etiquetado de alimentos. Esto socavó la base jurídica de las restricciones propuestas.
No es la primera vez que el Consejo de Estado de Francia falla en contra de los decretos gubernamentales aprobados en 2022 y 2023 para prohibir hasta 141 términos asociados a la carne en las alternativas vegetales. Ya lo hizo en 2024, tras un recurso interpuesto por varias entidades afectadas, tanto empresas como organizaciones como la Asociación Vegetariana Europea, a las que dio la razón antes de que el caso fuera trasladado a la justicia europea.
La última vista sobre la cuestión fue celebrada en enero de 2025. En ella, el tribunal calificó los decretos de «inadecuados para el fin perseguido«. Poco después, ambos quedaron derogados definitivamente. Las entidades personadas han reclamado al Gobierno francés las costas procesales derivadas de su lucha en los tribunales contra la censura a las alternativas vegetales. También instan a los legisladores a fomentar la agricultura sostenible, en lugar de poner trabas a la transición alimentaria.
Este intento de censura comenzó en 2020, cuando el Gobierno aprobó una ley para prohibir los términos relacionados con la carne en los productos vegetales. En 2022, la norma se completó con un decreto que prohibía el uso de 21 términos. Un segundo decreto de 2023 amplió las restricciones a 120 palabras más. Incumplirlos podía acarear multas de casi 10000 euros.
Sin embargo, la norma nunca llegó a aplicarse, gracias a los recursos interpuestos por organizaciones que llevaron a su suspensión temporal en 2022. La batalla legal acaba de resolverse y podría suponer un precedente en otros países donde se han propuesto o impuesto restricciones similares.
Fuente: Vegan Food and Living.


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