PETA critica que se siga experimentando con estos animales para demostrar su sintiencia
Científicos han pedido al Gobierno de Reino Unido que prohíba hervir crustáceos vivos, en cumplimiento de la ley de bienestar animal en el momento de la muerte del país, que prohíbe causar «cualquier dolor, angustia o sufrimiento evitable». Los expertos entienden que la legislación británica considera a estos animales «sensibles«, y por tanto la práctica de hervirlos vivos no debería tener lugar. Al no existir una prohibición explícita, restaurantes de todo el país siguen realizándola.
La organización PETA, sin embargo, ha criticado el modus operandi de los científicos que para demostrar que los crustáceos son seres sintientes, los están sometiendo a dolorosos experimentos cuando «ya sabemos que sienten dolor», señalan.
Estudios también han definido que las langostas pueden sufrir estrés al ser encerradas en un acuario en el que a veces también son sometidas a hacinamiento y bajos niveles de oxígeno. En su hábitat natural, estos animales se sirven de complejas señales para explorar su entorno y establecer relaciones sociales. Pueden recorrer 100 millas o más al año y realizan viajes estacionales de larga distancia.
Desde PETA lo tienen claro: «Por suerte, es fácil no causar ningún ‘sufrimiento evitable’ a cangrejos y langostas, no los comas».


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