El real decreto que regulará los núcleos zoológicos podría dejarlos fuera
El futuro Real Decreto de Ordenación de Núcleos Zoológicos de Animales de Compañía podría dejar fuera a los perros usados para la caza y trabajo, como ya hizo la ley de protección animal aprobada en 2023, tras una enmienda del PSOE. El decreto regulará los núcleos zoológicos de animales considerados de compañía, es decir, los lugares en los que estos se alojan. Actualmente, se encuentra en fase de elaboración por parte del Ministerio de Derechos Sociales y el plazo de consulta pública finaliza el próximo 28 de octubre.
La normativa vigente data del año 1975 y ha quedado obsoleta, por lo que actualizarla es una necesidad, pero preocupa la posible exclusión de estos animales, que se mantienen en instalaciones que cumplen con las condiciones para ser núcleos zoológicos. Además, la Ley 8/2003, de Sanidad Animal, clasifica a todos los perros, sin excepción, como animales de compañía, por lo que su inclusión en el real decreto está legalmente justificada.
Organizaciones en defensa de los animales ya han presentado sus alegaciones y reclaman que los perros usados para la caza o en rehalas no queden excluidos de la norma. «El real decreto debe servir para armonizar y elevar los estándares de protección animal, no para crear excepciones que desprotejan a los más vulnerables«, declara Aïda Gascón, directora de AnimNaturalis en España.
El decreto busca establecer un marco normativo común en todo el territorio nacional, pero la exclusión de los perros usados para la caza impediría una armonización de la norma y abriría una laguna legal en la que estos animales quedarían al amparo de las leyes autonómicas desiguales.
Su exclusión permitiría a los cazadores evadirse de los controles necesarios, tanto veterinarios como higiénico-sanitarios, y de sus obligaciones para con el bienestar de los perros. También perpetuaría los casos de abandono y maltrato a estos animales, que cada año aumentan en miles de individuos las tasas de abandono y que podrían prevenirse si gozaran de mayor protección legal.
Por otro lado, incluirlos en el real decreto supondría un paso adelante hacia la corrección del desamparo legal que ya sufren por su exclusión de la ley de protección animal. También posibilitaría unificar los censos de estos perros.
Las condiciones en las que se mantiene a menudo a los perros usados para la caza o de rehalas han sido ampliamente documentadas, con casos de animales sin refugios ante las inclemencias del tiempo, en instalaciones inadecuadas, en condiciones insalubres o sin atención veterinaria.
El lobby cinegético logró, en primer lugar, que los perros usados para la caza quedaran fuera de la ley de protección animal. Más recientemente, ha conseguido que su gestión pase a formar parte del Ministerio de Agricultura. En los últimos días, Podemos y Alianza Verde han propuesto que sean incluidos en la citada norma, mientras que las organizaciones de protección animal piden a Sumar y al Ministerio de Derechos Sociales que se hagan cargo de la situación y no permitan que aumente la desprotección de estos perros.
La fundación Animal Guardians ha creado una petición abierta a toda la ciudadanía, que acumula más de 2800 firmas, bajo el lema: «Mismos perros, mismos derechos».
La misma organización propone enviar la siguiente aportación a normativadgda@dsca.gob.es antes de la finalización del plazo el 28 de octubre:
Asunto: Consulta Pública sobre núcleos zoológicos de animales de compañía
«Exijo que el Real Decreto incluya a todos los perros, también a los utilizados para la caza y de trabajo, como animales de compañía, con los mismos estándares de protección, controles y trazabilidad. Ni excepciones ni rebajas. La Ley 8/2003 (sanidad animal) lo determina: todos los perros son animales de compañía. Cumplan la ley y protejan a todos los perros por igual».
Nombre y apellidos y DNI.


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