Las cifras siguen siendo altas en comparación con las recomendaciones de los expertos
Países Bajos ha registrado su mayor desplome en el consumo de carne en los últimos 20 años, según datos recientemente publicados por Wageningen Social & Economic Research (WSER), en base a un estudio encargada por la organización de protección animal Wakker Dier.
Aún así, el consumo de carne sigue siendo alto en territorio holandés, con 74’4 kilogramos anuales en 2024, un descenso del 3% con respecto al año anterior. Es la primera vez que la cifra baja de los 75 kilogramos. Pese al descenso, los expertos instan a una mayor aceleración de la transición proteica.
Los investigadores tuvieron en cuenta datos sobre sacrificios de animales, importaciones y exportaciones para ofrecer una imagen del cambio gradual que se ha producido en las últimas dos décadas en Países Bajos.
La reducción del consumo de carne no ha sido lineal. En 2005, el consumo anual per cápita se situaba en 76’7 kilogramos, si bien subió a su máximo (79’2 kilogramos) en 2009. Desde entonces hasta la actualidad, ha descendido un 6%, pero se mantuvo estable en 2020 y 2021, volvió a bajar en 2022 y aumentó de nuevo en 2023.

En términos prácticos, solo la mitad del peso en canal (peso de las partes comestibles del animal después del sacrificio, incluyendo los huesos) acaba en el plato de cada holandés de media cada año. Esto se traduce en unos 37 kilogramos, una cifra todavía superior al máximo de 16 kilogramos anuales (46 gramos diarios) que recomienda la Comisión Eat-Lancet en un patrón alimentario que podría salvar a 15 millones de personas de una muerte prematura. Esto implica que los ciudadanos y ciudadanas de Países Bajos todavía deberían reducir su consumo de carne al menos un 57% para cumplir con los objetivos de salud planetaria.
Menos carne roja
La carne de cerdo es la más consumida en Países Bajos, aunque los ciudadanos y ciudadanas comieron un kilo menos en 2024, la mayor caída en la proteína animal. La diferencia es menor en la carne de vaca, con un descenso de 300 gramos, mientras que el consumo de aves ha aumentado a 400 gramos.
La sustitución de la carne roja por carne blanca sigue las tendencias de otros países. Esta situación también es visible en el mercado, con una reducción en las ventas de carne de vaca y de cerdo y un aumento en las ventas de carne de aves. En conjunto, los holandeses consumen más de 650000 animales al año.
«El descenso del consumo de carne es lento, pero constante. En cada comida, podemos salvar a los animales de una vida miserable en la industria ganadera«, afirma Collin Molenaar, de Wakker Dier.
Estudios previos también han mostrado una tendencia a la baja en territorio holandés, donde las ventas de carne han descendido hasta un 16% en los últimos años. Los supermercados del país también se han comprometido a fomentar las proteínas vegetales, aunque las ventas de alternativas a la carne han caído un 7% con respecto al año pasado. Esta tendencia ha llevado a algunas empresas a producir alimentos con mezcla de proteína animal y vegetal, como leches y hamburguesas.


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