La indignación provocada por una investigación de Animal Justice ha concluido con el fin de estos experimentos
Ontario se ha convertido en la primera provincia de Canadá en prohibir los ensayos médicos invasivos en perros y gatos. Lo ha hecho a través de una enmienda a la ley sobre investigación con animales que ha resultado aprobada.
La población «considera a los perros y gatos como miembros de la familia, y ya queda poco apoyo público a su uso en pruebas dolorosas y mortales, especialmente cuando cada vez hay más métodos modernos que no utilizan animales y que pueden producir mejores resultados científicos«, ha señalado Camille Labchuk, abogada y directora ejecutiva de la organización Animal Justice.
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, se comprometió a prohibir las pruebas invasivas con perros y gatos después de que Animal Justice sacara a la luz la realidad de estas en un laboratorio que operaba en el Hospital St. Joseph’s Health Care. Finalmente, el centro tuvo que cesar su programa de investigación con perros debido a la presión social que el caso generó.
«Los perros y los gatos no pertenecen a los laboratorios», manifiesta Labchuk. Ahora Animal Justice insta al Gobierno de Ontario a tomar medidas para garantizar que los perros y gatos que han sufrido en laboratorios mientras estas pruebas eran legales puedan ser rehabilitados y reubicados en hogares donde puedan pasar el resto de su vida con dignidad.
La legislación también prevé ampliar las protecciones legales a otros animales que todavía se utilizan en ensayos de laboratorio, como primates.
Además, la normativa recientemente aprobada cuenta con algunas lagunas. En este sentido, seguirán permitidos los ensayos que no se consideren invasivos y se contemplan excepciones como la investigación con fines veterinarios. También seguirá permitida la cría de perros y gatos para su uso en investigación.


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