Que la carne también puede ser vegetal no es algo que solo hayamos pensado personas del siglo XXI. Hoy, que tanta polémica causa llamar «vegetal» a la carne, tenemos la posibilidad de revisar la hemeroteca para descubrir que el veganismo no ha inventado este término. Porque si sabe a carne, huele a carne, se cocina como la carne y tiene forma de carne… es carne, aunque no proceda de ningún animal y aunque haya quienes prefieran creer que el lenguaje surge del azar, y no de asociaciones.
Lo cierto es que el término «carne vegetal» no solo causa polémica en el presente, cuando su uso ha llegado al debate político, e incluso a prohibiciones y censuras en el uso del lenguaje para productos veganos y vegetarianos. En el pasado, también hubo personas que se molestaron por ponerle a la carne el apellido «vegetal».
El primer ejemplo que nos muestra la hemeroteca se remonta al martes, 29 de julio de 1902 en El Diario Catalán. Este periódico se editó en Barcelona entre 1891 y 1903. De corte católico y reaccionario, el diario era afín al Partido Integrista, que surgió de una escisión del carlismo, aunque acabaría alejándose de dicho partido al final de su existencia.

No era de esperar que este periódico se deshiciera en halagos hacia la carne vegetal, aunque tampoco mostró un tono de rechazo absoluto. Simplemente informaba, como lo hizo ese mismo día La Vanguardia o La Dinastía (Barcelona, 1883-1904), de un intento de comercializar gluten, bajo la denominación de «carne vegetal» en los mercados públicos de Barcelona. Cabe recordar que no resulta extraño localizar en la prensa de la época referencias al gluten como «carne vegetal» por su composición y apariencia.
También se dará cuenta de otro expediente por el que se pide sea desestimada una instancia de don José Serra Carbó, solicitando se autorice la venta en las mesas de los mercados públicos destinadas a la expedición de gallina y otros artículos análogos, de un nuevo producto llamado «carne vegetal» (gluten puro).

Días después, el 1 de agosto del mismo año, La Dinastía, otro periódico de ideología conservadora y monárquica, informa sobre la desestimación de la petición.

Finalmente, el Ayuntamiento de Barcelona no autorizó la venta de «carne vegetal» en los mercados públicos. «¿Y si la gente empieza a comprar gluten en lugar de pollo y huevos?», temieron, tal vez.
La carne es reemplazable
Lo que es indudable es que a principios del siglo XX ya hubo personas que se dieron cuenta de que la carne de origen animal es reemplazable. Quizá una de estas personas fue Josep Serra Carbó (1857-1940), impulsor de la instancia, definido como «químico autodidacta, investigador incansable, inventor polifacético y genio indiscutible».
Serra Carbó estudió ámbitos tan diversos como la fabricación de esmaltes y vidrieras, el corcho sintético, la viscosa, y por supuesto, el pan integral y el gluten. En este sentido, llegó a dirigir dos fábricas de gluten puro en Barcelona, cuya experiencia le serviría después para sus investigaciones sobre el corcho.
Puede que Josep Serra Carbó solo se viera motivado por el conocimiento. O puede que realmente le preocupara encontrar un sustituto para la carne de origen animal por motivos éticos o pensando en un futuro más amable con los animales. Quizá por lo mismo estudió también el cuero sintético. Sea como sea, más de 120 años después Cataluña es referente en la innovación plant-based en España.
FUENTES CONSULTADAS Y ARTÍCULOS RELACIONADOS
Carbó, X. (2016). El mataroní Josep Serra Carbó (1857-1940), un geni silenciat. Fulls del Museu Arxiu de Santa Maria, 115, pp. 17-25.
La Zona Veggie (2024). La primera carne vegetal de España no fue un invento moderno.


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