Leches vegetales, todo un mundo

¿Aún prefieres seguir consumiendo leche de vaca? Tenemos la suerte de disponer de diferentes alternativas a esta. Algunas se parecen más a la bebida de origen animal, otras no tanto. Pero sus usos prácticamente son los mismos y lo mejor: ningún animal ha sido explotado para obtenerlas.

Hasta hace pocos años, encontrar bebidas vegetales en los supermercados era bastante difícil. Si había, únicamente era de soja y de una marca concreta. Para comprar otras marcas, había que acudir a herbolarios o tiendas ecológicas. Por suerte, en la actualidad esto ha cambiado y a día de hoy las leches vegetales son accesibles casi en cualquier establecimiento, algunas de ellas a precios muy económicos.

Así que, si todavía no las has probado, anímate. Considero que sustituir la leche de vaca por cualquier bebida vegetal es uno de los pasos más sencillos a la hora de dejar de consumir productos de origen animal, no solo a la hora del desayuno, sino también con la vista puesta en otras preparaciones, como algunos postres. Porque sí, las leches vegetales sirven, igual que las animales, para utilizarlas en repostería y en cualquier otro tipo de recetas.

¿Cuáles son mis favoritas?

Aunque voy cambiando y no siempre consumo el mismo tipo de leche vegetal, mi favorita es la de soja. Esto es así por muchas razones: es un buen complemento con el café, es la más barata del mercado y aporta proteínas. Para las personas que son veganas desde hace poco tiempo o quieren empezar a sustituir la leche de origen animal, creo que la de soja es la opción perfecta. Quizá al principio el sabor es un poco raro, pero después descubrirás lo que se están perdiendo las personas que únicamente consumen el café con leche de vaca. Casi todos los supermercados fabrican su marca blanca de leche de soja, aunque hay otras opciones también muy ricas. Y si eres amante del «colacao», la bebida de soja es ideal para mezclar con cacao en polvo.

Mi segunda bebida vegetal favorita es la de avena, que quizá tiene un sabor más neutro que la anterior y también queda muy bien con el café o el cacao, eso sí, en cantidades menores porque si te pasas con estos el sabor será más fuerte, aunque esto depende de los gustos de cada uno. En líneas generales, es parecida a la leche de soja, aunque nutricionalmente tiene aportes diferentes. Como todas las bebidas vegetales, es importante agitarla bien antes de echarla en la taza, pero en este caso, si no la agitas lo notarás especialmente porque te saldrá muy acuosa. Algo en lo que me fijo siempre cuando compro leche de avena es la cantidad que contiene de este cereal, pues en algunos casos el porcentaje es muy pequeño y no hay una buena relación calidad-precio. En mi caso, intento que sea superior al 10% de avena.

En tercer lugar, no puedo olvidarme de la leche de almendras. A lo largo de estos años, he probado diferentes marcas y ninguna me sabe igual. Algunas tienen un sabor más amargo, y en otros casos, más neutro. Sea como sea, si hay un motivo por el que la bebida de almendras no acaba de convencerme, es el pequeño porcentaje que contiene de almendras, muchas veces un 1% o similar, mientras que el resto es agua y azúcar. Esto se nota en la leche de almendras mucho más que en la de avena, y se justifica porque es complicado que la bebida tenga textura o consistencia de leche si se incluyen más almendras, o porque hacer esto influiría negativamente en el sabor. Sin embargo, no es precisamente la bebida vegetal más barata para la cantidad de frutos secos que contiene. Por eso, cuando la compro, intento adquirir la que contenga un porcentaje mayor de almendras, aunque a veces me dejo llevar por el gusto.

Tampoco puedo dejar de mencionar la leche de avellanas, porque está deliciosa. Ese sabor característico de las avellanas la hace una opción maravillosa para hacer cremas de cacao veganas, pero ese toque también queda muy bien con el café.

En cuanto a la leche de arroz, no es de mis favoritas en cuanto a sabor pero también la consumo de vez en cuando. Más que para desayunar, me parece perfecta para hacer postres, por ejemplo arroz con leche vegano, porque, ¿qué mejor que utilizar bebida de arroz para esta tradicional receta?

Además, a veces se comercializan estas mismas leches vegetales, pero con otros sabores, por ejemplo a chocolate o a vainilla, lo cual también nos permite sustituir los típicos batidos de leche por estas opciones. Y por supuesto, hay muchas bebidas vegetales más, de alpiste, de nueces, de semillas, etc. Con tantas alternativas disponibles, estaría bien que muchas más personas se decidieran a dejar de comprar leche de vaca, que al fin y al cabo procede de otra especie y está destinada a los terneros, los cuales son enviados al matadero para vender su carne, mientras que su leche es envasada para consumo humano. Si lo pensamos desde la lógica, es muy absurdo e innecesario, ya que no necesitamos la leche para sobrevivir y, sorpresa… su importante aporte de calcio es solo un invento de la publicidad, y este nutriente se puede adquirir también de vegetales.

4 comentarios sobre “Leches vegetales, todo un mundo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: