Historia: Hachiko, toda una vida esperando

Ayer hablaba de la película Siempre a tu lado (Hachiko), que seguramente hemos visto muchos de nosotros, y ya que he sacado el tema, no quería desaprovechar la oportunidad de dedicar a este suceso un viernes de historia en el que volvemos a los años 20 del siglo pasado, en el Japón de hace ya casi 100 años.

Hachiko fue un perro de raza akita, que nació en las cercanías de la ciudad japonesa de Odate, en una granja. Siendo un cachorro, fue encontrado, en 1924, por un profesor llamado Hidesaburo Ueno (1872-1925), ingeniero agrónomo que daba clases en la Universidad de Tokio. Otras fuentes indican que el perro fue regalado a Ueno. Al principio, el docente, quien recientemente había perdido a su anterior perro, no quería hacerse cargo del animal, pero tanto él como su hija no tardaron en encariñarse con él y acabó convirtiéndose en su compañero. Su nombre, Hachiko, hace referencia al término japonés que designa el número ocho, y el profesor decidió llamarlo así tras notar que sufría una desviación en sus patas delanteras.

Cada mañana, Hachiko acompañaba a Ueno a la estación de Shibuya, en Tokio, desde donde este último acudía a su trabajo en la Universidad. Al final de la jornada, el perro esperaba a que su compañero regresara para volver juntos a casa. Sin duda, esto debió llamar la atención de quienes pasaban cada día por esta zona, por lo que Hachiko debió hacerse muy conocido entre los transeúntes.

El 21 de mayo de 1925, algo más de un año después de que Hachiko llegara a la vida de Ueno, este último acudió a trabajar como cada jornada, pero ese día no regresaría a casa con su perro. Y es que el profesor sufrió una hemorragia cerebral y falleció mientras impartía una de sus clases. Sin embargo, Hachiko no dejó de acudir a la estación de Shibuya para esperar a su compañero, y lo hizo durante los siguientes nueve años, hasta que murió. El animal fue apodado, en ese tiempo, como «el perro fiel», y era alimentado por los viajeros que iban frecuentemente a la estación.

Hachiko, en una imagen de sus últimos años

En abril de 1934, se inauguró una estatua de bronce en honor a Hachiko en la estación de Shibuya, estando el perro presente. A esa inauguración asistieron personajes relevantes del Japón de los años 30, así como Kishi Kazutoshi, autor de un libro sobre la historia del can; o Sakano Hisako, sobrina de Ueno.

Pero detrás de todo ese afán por convertir a Hachiko en un símbolo del país nipón, se encontraban otros intereses. Y es que en la década de 1930, en diferentes lugares del mundo tuvo su auge el fascismo, que en Japón utilizó al perro para compararlo con la doctrina del bushido, según la que el guerrero samurái y el señor al que sirve están fuertemente unidos, por lo que Hachiko sirvió al totalitarismo como una especie de representación de la obediencia que el pueblo japonés debía al emperador.

Más de nueve años después de la muerte del profesor Ueno, el 8 de marzo de 1935, Hachiko fue hallado muerto en la misma estación de Shibuya. Las causas de la muerte fueron desconocidas hasta el año 2011, cuando se aclaró que el animal había sufrido un cáncer y una infección. El día de su muerte, se organizó un velatorio al que acudió la propia viuda de Ueno.

En 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, la estatua de Hachiko fue fundida para emplear el bronce en la fabricación de armas. Sin embargo, en 1947 fue erigida una nueva escultura en la misma estación que aún puede contemplarse.

Actualmente, el Museo Nacional de la Ciencia de Japón alberga el cuerpo disecado de Hachiko, y además de la estatua que se encuentra en la estación de Shibuya (que puede verse en la cabecera), existen otros monumentos en honor al perro en diferentes lugares, así como también puede contemplarse un monolito en referencia a Hachiko junto a la tumba del profesor Ueno, en el cementerio Aoyama.

En 1987, el cineasta japonés Seijiro Kojama dirigió la primera película sobre la historia de Hachiko, y años después, en 2009, este relato llegó a Hollywood, de la mano de Lasse Hallström.

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Martín, C. (2019). Hachiko, el perro fiel de Richard Gere en «Siempre a tu lado», existió en la vida real y esta es su historia. Fotogramas.

Martínez, F. (2020). Hachiko, el perro que esperó durante años a su dueño. La Vanguardia.

The Japan Times (2009). Hollywood the latest to fall for tale of Hachiko.

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