La organización SEO/BirdLife denuncia que las administraciones conceden permisos de forma indiscriminada para su retirada
SEO/BirdLife ha puesto en marcha su campaña SOS Nidos 2024, coincidiendo con el comienzo de la época de reproducción de vencejos, golondrinas y aviones, cuyos nidos se ven destruidos por centenares cada año por parte de los humanos, en un incumplimiento sistemático de la normativa.
Además de las destrucciones ilegales y no autorizadas de nidos, SEO BirdLife señala que las administraciones siguen concediendo permisos de forma indiscriminada que ponen en riesgo la supervivencia de las aves, como la retirada de nidos de avión común en La Rioja o en Doñana.
En la localidad riojana de Cornago, no solo se han destruido decenas de nidos de avión común en dos edificios, sino que también se han instalado elementos disuasorios para evitar que las aves vuelvan a construirlos. SEO BirdLife ya ha denunciado el caso.
En el entorno de Doñana, la organización denuncia que la Junta de Andalucía sigue otorgando autorizaciones para la destrucción de nidos sin importar que hayan desaparecido colonias históricas de aves.
Las golondrinas, aviones, vencejos y cigüeñas son aves migratorias que cada año regresan a sus nidos para la puesta de huevos (filopatria). De esta manera, pueden invertir toda su energía en la reproducción y crianza, sin tener que invertirla en la construcción de los nidos. Sin embargo, en muchos casos se los encuentran destruidos por la acción humana, algo que «disminuye su productividad y puede suponer la pérdida de las colonias y la reducción de sus poblaciones», lo que se suma a otros factores que ya amenazan a estas aves protegidas.
Según SEO BirdLife, el vencejo común es el ave más afectada por la destrucción de nidos, y sus poblaciones han disminuido una media de un 1’2% desde 1998. En el caso de la golondrina común, el descenso ha sido de un 2’6% de media entre 1998 y 2022, y su declive es del 58%. El avión común, por otro lado, ha disminuido de media un 0’6% en el mismo período, pero los datos reflejan una tendencia de crecimiento.
La normativa para la especies incluidas en el LESPRE establece la prohibición de la destrucción de los nidos y lugares de reproducción o reposo. En muchos casos, los propietarios de viviendas o edificios nunca llegan a solicitar la autorización requerida si quieren destruir los nidos, que solo debe concederse bajo excepciones, y en otros casos son las propias instituciones las que no aplican correctamente la normativa, tal como denuncia la organización.
Entre 2016 y 2020, se concedieron más de 2800 autorizaciones para la retirada de nidos en entornos urbanos, 100 de ellas para golondrinas y 505 para aviones comunes. Estas concesiones se justificaron por la preservación de la salud y la seguridad pública, «pero no está demostrado que en los últimos 30 años se haya producido un contagio de enfermedades por estas especies, y además existen medidas para mitigar la suciedad que generan los excrementos», indican.
En el mismo período, se dieron 1627 autorizaciones para la retirada de nidos de cigüeña blanca y 22 para nidos de vencejos. SEO BirdLife señala que la cifra real de nidos destruidos de vencejos es mucho mayor, ya que estas aves los construyen en el interior de huecos en los edificios y normalmente no se conoce su existencia. Su principal amenaza es el cierre de estos huecos durante obras de rehabilitación o la demolición de las propias edificaciones.
«Con la oleada de rehabilitaciones que se están ejecutando con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia es muy probable que sean muchas las colonias de vencejos que desaparezcan en los próximos años si no se toman medidas. Así sucedió en Reino Unido, donde la población de vencejos se redujo a la mitad entre 1995 y 2016 debido, entre otros motivos, a la oleada de rehabilitación de edificios históricos y viviendas sociales y la demolición de edificios antiguos», explica Beatriz Sánchez, de SEO/BirdLife.
La entidad insta a integrar la importancia de la conservación de la biodiversidad en la normativa urbanística y en la regulación de las ayudas a la rehabilitación, así como por la formación a los trabajadores del sector de la construcción.


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