La mayoría de las intervenciones no presentan complicaciones
Solo el 0’09% de los animales que se esterilizan mueren como consecuencia de este procedimiento. Es el resultado principal del último informe del Royal College of Veterinay Surgery (RCVS) sobre la esterilización de perros, gatos y conejos, que ha analizado más de 60000 casos en Reino Unido entre 2005 y 2023.
La Auditoria Nacional sobre la Esterilización de Pequeños Animales (NASAN), nombre de dicho informe, ha estudiado los diferentes procedimientos en función de seis categorías: pérdida de seguimiento, cicatrización normal, cicatrización anormal que se resolvió sin ningún tratamiento, cicatrización anormal que requirió tratamiento adicional, cicatrización anormal que requirió intervención quirúrgica y fallecimiento.
Los animales que murieron representan el 0’09% del total, aunque la mortalidad se eleva al 0’1% cuando se excluye a los animales para los que no se realizó seguimiento.
En perros macho, el porcentaje es del 0’04%, y en hembras es del 0’16%, si bien no se detectó ninguna muerte en hembras intervenidas con laparoscopia.
En gatos macho, la mortalidad se sitúa en el 0’08%, y en hembras es del 0’04%.
Los conejos fueron los animales que más complicaciones sufrieron durante la esterilización, y la mortalidad en estos fue más frecuente, aunque igualmente baja (un 0’84% de los machos y un 2’44% en hembras).
Complicaciones y anomalías
El 70’84% de los animales no presentaron complicaciones ni anomalías en la cicatrización. Cuando sí tuvieron lugar anomalías, un 8’7% no requirió tratamiento, un 6’8% sí lo requirió y un 0’84% requirió intervención quirúrgica.
Por sexos, el 12’42% de los perros macho no necesitó tratamiento, en contra del 10’27% que sí lo requirió y un 0’58% que precisó de cirugía. En hembras, un 13’25% no necesitó tratamiento, un 11’20% sí lo requirió y un 1’01% tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.
En gatos, un 2’27% de los machos no necesitó tratamiento, frente a un 7’71% de las hembras; un 1’44% sí lo precisó, porcentaje que sube al 4’31% en hembras; y un 0’5% precisó de cirugía, con un 1’57% en las gatas.
En el caso de los conejos, un 11’26% de los machos y un 5’78% de las hembras no precisaron de tratamientos, un 9’41% de los machos y un 6’22% de las conejas sí lo necesitaron y un 1’51% de los conejos y un 2’22% de las hembras precisaron de cirugía.
La mayoría de los veterinarios recomiendan la esterilización de los animales con los que convivimos, un procedimiento que no suele generar complicaciones y que previene algunos problemas de salud y las camadas no deseadas.
Sin embargo, para los responsables de animales que temen a la esterilización quirúrgica, los profesionales recuerdan que existen alternativas como implantes subcutáneos, que al contrario que la castración quirúrgica, es reversible y no precisa anestesia. Su efecto puede durar seis meses, por lo que es necesario volver a implantarlo.
Fuente: Animal’s Health.


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