El centro no ha informado públicamente de la decisión tomada, y se limita a indicar que sus instalaciones están en obras
España podría dejar de ser pronto el país con más delfinarios de Europa, aunque el destino de los delfines resulta preocupante para los defensores de los animales. El zoo Selwo Marina de Benalmádena (Málaga) ha sido el último en sacar a los delfines de sus instalaciones, y los ha enviado a China. En concreto, los cetáceos han sido trasladados al Hainan Ocean Paradise, el mismo zoo en el que han terminado los ocho delfines del Aquarium de Madrid y los nueve del Aquopolis Costa Dorada.
El zoo malagueño, sin embargo, no ha informado públicamente del traslado de los cetáceos ni de su ubicación actual. Únicamente ha eliminado de su web la promoción del espectáculo con delfines y por teléfono indica que las instalaciones se encuentran en obras.
Ha sido el diario El País el que ha revelado que la empresa gestora del zoológico solicitó una autorización para la exportación de nueve delfines a China, información confirmada por el Ministerio para la Transición Ecológica. El periódico señala que los cetáceos salieron de España el pasado 3 de septiembre, con un informe científico favorable y de acuerdo con la normativa sobre el comercio internacional de especies protegidas.
Organizaciones de protección animal como FAADA han manifestado su preocupación por la decisión de trasladar a los cetáceos a otro delfinario, y en un país sin leyes que garanticen su bienestar, en lugar de enviarlos a un santuario marino.
No se ha confirmado si el cierre del delfinario de Benalmádena es definitivo. El centro podría estar preparando sus instalaciones para recibir a otros animales.
Dejar de criar en cautividad
La coordinadora del área de animales salvajes de FAADA, Andrea Torres, ha declarado a El País que la solución pasaría por «cerrar las fronteras y que dejen de llegar nuevos individuos, evitar que se reproduzcan para que los que hay en la actualidad sean los últimos», y si no se trasladan a santuarios, «al menos que dejen de hacer shows circenses».
Aunque las capturas de cetáceos en el océano han quedado en el pasado en muchos países, en España sigue siendo legal su cría en cautividad y el intercambio de estos animales entre zoológicos. Algunos acuarios o parques marinos en lugares como Estados Unidos han decidido voluntariamente suspender sus programas de cría, gracias al esfuerzo de años de activismo en defensa de los animales.
Otros países sí han prohibido la reproducción de cetáceos en cautividad o los espectáculos con estos animales. Es el caso de la vecina Francia, donde actualmente urge el traslado de los delfines y las orcas del ya cerrado Marineland Antibes a un santuario.


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