Jane Goodall: aprender de los chimpancés

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Hace unas semanas, me topé, en una librería, con una obra llamada Aprender de los chimpancés, con la firma de Jane Goodall. Se trata de un libro muy cortito que recoge un discurso dado por la primatóloga el 27 de julio del año 2015, con motivo del Premio Internacional Cataluña. No dudé en comprarlo, porque realmente admiro a esta mujer, y no hay mejor regalo de Navidad (y en general) que un libro, por lo que siempre me gusta rebuscar en librerías y sentir esa magia que solo es posible con la lectura en páginas de papel.

El libro cuesta unos 10 euros, y seguramente baje de precio cuando pase un tiempo, ya que en el momento en que yo lo compré era una novedad en las librerías. La primera parte está dedicada al citado discurso pronunciado por Goodall, tanto en español como en inglés, acompañado de ilustraciones preciosas que ayudan a contextualizar lo que aparece escrito y que tienen relación con alguno de los hechos que se narran. La segunda parte es la biografía de la primatóloga, eso sí, bastante resumida.

Pero en realidad, la sola lectura del discurso basta para hacernos una idea de cómo ha sido la vida de Jane Goodall, aunque es cierto que en la segunda parte se amplían algunos datos. Además de vivencias personales que la han marcado, Goodall habla sobre su trabajo con los chimpancés y su pensamiento, tanto en lo que respecta a la ciencia y los primates, como en otras cuestiones.

Y es que antes de Jane Goodall, a la que en un principio pocas personas tomaban en serio por ser mujer, joven y no haber estudiado aún la carrera de biología, la forma de estudiar a los primates no concebía el hecho de que los científicos pudiesen entablar una relación con los animales, que eran denominados con números. Sin embargo, Goodall optó por ponerles nombres, algo que más allá de lo emocional, al final resultó ser un método de estudio más efectivo. Sus investigaciones no solo la llevaron a conocer más acerca de los chimpancés, sino también a aprender de estos, como afirma el propio título del discurso, y a ver a la propia especie humana de otra manera.

Pero no todo han sido cosas bonitas, pues Jane Goodall también ha presenciado la caza furtiva que ha dejado a tantos chimpancés de poco tiempo de vida huérfanos; las guerras en África, que también afectan a los animales; o la destrucción de los ecosistemas por parte de los humanos. En este contexto, la primatóloga entendió que era primordial contar con la población local para ayudar a los chimpancés, y no limitarnos a denunciar determinadas situaciones y tratar de solucionarlas desde la perspectiva occidental. De hecho, durante una época, lo habitual en las investigaciones científicas sobre animales en África era que estas estuviesen protagonizadas por hombres blancos que únicamente se servían de personas del lugar como traductoras o guías.

No quiero contar mucho más, porque si no estaré destripando el libro entero. Pero sí me gustaría terminar con una reflexión a la que Jane Goodall hace mención en su discurso cuando hable sobre una conferencia acerca de la experimentación con chimpancés en laboratorios: «a pesar de que aquellos científicos comprendían perfectamente que los chimpancés son muy parecidos a nosotros biológicamente, no eran capaces de admitir que también había similitudes en cuanto a la personalidad, la mente y, sobre todo, las emociones». A día de hoy, se sigue experimentando con primates y otros animales porque supuestamente se pueden extrapolar los resultados a los seres humanos (cosa que al final no es tan eficaz como nos hacen ver), pero sin embargo, en parte, seguimos empeñados en considerar a los animales como objetos.

4 respuestas a «Jane Goodall: aprender de los chimpancés»

  1. […] de estudio de diferentes especies, entre ellas primates como los chimpancés. De hecho, junto con Jane Goodall, Jordi Sabater Pi descubrió que estos utilizan herramientas. Ya en el siglo XXI, mostró su […]

  2. […] Jane Goodall ya hablé en una entrada anterior que escribí tras leer Aprender de los chimpancés. Goodall nació el 3 de abril de 1934 en […]

  3. […] Documentales. Parece un clásico, y de hecho, lo es. Pero lo cierto es que tenemos a nuestra disposición miles de documentales, tanto en plataformas como en la televisión en abierto, sobre todo tipo de especies, y su audiencia es bastante poca. Yo reconozco que a mí me gusta verlos, pero sé que a mucha gente le parecen aburridos, y desde luego, existen otras opciones para estas personas que no pasan por la explotación animal, aunque también es verdad que hay documentales hechos desde muy diferentes enfoques y para todos los públicos. Eso sí, también hay que tener en cuenta que a veces los animales son maltratados o estresados durante la realización de documentales, y en ese sentido, podemos buscar producciones promovidas por personas que abogan por firmarlos sin maltrato, como Jane Goodall. […]

  4. […] Además de sus investigaciones sobre etología en Tanzania, Jane Goodall no ha dejado de mencionar otros problemas que afectan a los chimpancés, como la experimentación en laboratorios, la caza furtiva, las guerras entre humanos o la destrucción de su ecosistema. De todo ello habló en su discurso «Aprender de los chimpancés«. […]

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