Alrededor del año 2800 a.C., en plena Edad del Bronce, nació en la isla de Creta la civilización minoica, considerada la primera cultura avanzada del continente europeo. Los estudiosos han destacado de ella su arquitectura, representada en el Palacio de Cnossos, su compleja escritura y su arte, heredero del egipcio por la cercanía aunque con carácter propio, que no fue igualado por la posterior civilización griega hasta siglos después. Aunque se ha discutido mucho acerca de la datación concreta de esta civilización, se cree que perduró hasta aproximadamente el año 1100 a.C., como un pueblo próspero y pacífico, sin guerras ni conflictos con otras culturas. Su influencia fue clave para sociedades posteriores como la micénica y la griega.
En este contexto, se desarrolló el que se cree que fue el primer deporte con animales y un antecedente de la tauromaquia, la taurocatapsia o salto del toro, que no solo tenía lugar como forma de ejercitar el cuerpo, sino que también tenía una alta carga de simbolismo religioso y ritual. Esta práctica consistía en la realización de saltos y acrobacias sobre toros en movimiento. Los bóvidos eran para los minoicos símbolo de fertilidad, asociados a lo masculino, a la divinidad y al poder.
Sin embargo, tuvieron que pasar 3800 años para que esta realidad fuera conocida y estudiada. El Palacio de Cnossos, construido alrededor del 1900 a.C., no fue descubierto hasta el año 1900 del siglo pasado por el arqueólogo inglés Arthur Evans (1851-1941), si bien ya se conocía de la existencia de la cultura cretense aunque fue a partir de entonces cuando comenzó a ser estudiada en mayor profundidad. Dentro del palacio, Evans descubrió al menos dos frescos que representaban escenas de taurocatapsia, como el denominado «Fresco del Salto del Toro», que muestra a varios jóvenes realizando estas acrobacias.
Escenas similares aparecen también en objetos de la época, como algunos elementos de orfebrería. En función de todas estas representaciones, Arthur Evans interpretó la existencia de distintas tipologías de saltos sobre toros en la civilización minoica (agarrando al animal por los cuernos, balanceándose sobre él y saltando sobre su lomo…), que posteriormente han sido discutidas.
Algunos autores han interpretado la presencia tanto de hombres como de mujeres en estas actividades, pero se ha debatido si las mujeres también participaban en los saltos o únicamente se limitaban a estar presentes. Muchos expertos coinciden en que personas de ambos sexos aparecen representadas en los frescos y se diferencian por el color.

De la caza a la mitología
Otros estudiosos consideran que este «deporte» fue una evolución de la caza de toros salvajes prehistórica y la posterior domesticación de los bóvidos que dio lugar al surgimiento de la ganadería, algo que habría acabado derivando en una forma de entretenimiento o ritual religioso de gran simbolismo.
De hecho, tenemos constancia del papel de los toros para las civilizaciones antiguas, ya que son de los animales más representados en manifestaciones artísticas desde las pinturas rupestres. Y es que este animal estaba cargado de simbolismo en la Antigüedad. Prueba de ello la da la propia mitología, con historias como la del minotauro (mitad hombre, mitad toro, que nació por la unión entre Pasífae, esposa del rey Minos, y un toro enviado por Poseidón), cuyo origen está en la cultura cretense. A su vez, el legendario rey Minos, que da nombre a la civilización minoica, era hijo de Zeus, y fue quien mandó construir un laberinto para encerrar al minotauro.
Se ha debatido sobre si la taurocatapsia era realmente un deporte o una forma de ocio, o más bien era un acto religioso cuyo fin era el de honrar a los dioses. Es probable que todos estos elementos estuvieran unidos y que se tratase de una actividad gimnástica dentro de un contexto ritual. Una de las explicaciones más mencionadas es que estas actividades se enmarcaban en ritos de iniciación para los jóvenes que pasaban de ser niños a adultos o en rituales prematrimoniales.
No existen indicios de que en estos actos se matara al toro durante el ritual, pero sí de que este era sacrificado tras finalizar, algo de lo que dan fe representaciones como las del sarcófago de Hagia Tríada.
En el marco de las interpretaciones sobre el significado de los frescos del Palacio de Cnossos y otros elementos en los que aparecen escenas de taurocatapsia, se ha señalado en numerosas ocasiones que esta es un precedente de la tauromaquia, algo con lo que algunos autores no están de acuerdo, ya que observan los saltos del toro como ejercicios gimnásticos y no como una «lucha» contra un animal. Puede que lo más cercano a la taurocatapsia en nuestra época sean los espectáculos de recortes.
Lo cierto es que no es descabellado señalar los saltos del toro como antecedentes de la tauromaquia, pese a las diferencias entre ambas por la propia actividad, el contexto o la pérdida del carácter religioso.
Culturas posteriores como la micénica recogieron la influencia de los saltos del toro minoicos, que perdieron presencia en la civilización griega, aunque no así los sacrificios de bóvidos. En la región de Tesalia, sí existe evidencia de la continuidad de esta actividad, donde los saltos se realizaban tanto a pie como a caballo, siglos después.
FUENTES CONSULTADAS:
Alcázar, Á. (1959). La taurocatapsia, primer deporte del hombre. Citius Altius Fortius, I(3), pp. 313-323.
Camps, J. (s.f.). La «taurcatapsia» no significa «tauromaquia».
Cantos, V. (s.f.). Fresco Salto del Toro o Taurocatapsia. Comentario. Aula de Historia.
García, F. (2015). Saltos del toro y carreras rituales. Deporte femenino y religión en la Antigua Grecia. El Futuro del Pasado, 6, pp.35-67
El Pensante (2016). ¿La taurocatapsia fue el primer deporte humano?.
Martínez, M. E. (2002). Historia de la actividad física en la antigua civilización cretense (2800-1100 a.C.): El desarrollo de los valores corporales no violentos. Revista electrónica interuniversitaria del profesorado, 2(5).
Lerma, A. (2020). Taurocatapsia. Universidad Complutense de Madrid.
Ministerio de Cultura (s.f.). Taurocatapsia. Museo Arqueológico Nacional.


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