Los cazadores no aman a los animales (ni siquiera a sus perros)

Ahora que comienza la temporada de caza, voy a tener que acostumbrarme de nuevo a escuchar tiros cada sábado que salgo al campo, o a oír frases como «mañana hay batida» o «la caza es necesaria porque hay sobrepoblación», etc.

Ir por el campo de paseo con perros un día de caza es doblemente peligroso, no solo para un humano, sino también para los canes. A muchos cazadores incluso les molesta que la gente pasee con sus perros mientras ellos cazan, pues si estos ladran «distraen a sus perros» o «se confunden y piensan que se trata de uno de estos», y digo esto porque son frases literales que he escuchado de cazadores. Muchos de ellos, además, reaccionan de una forma violenta o agresiva en sus palabras. Y por eso de vez en cuando está bien recordar que no son los dueños de nuestros entornos naturales.

Pero los cazadores no muestran un poco de empatía ni siquiera con sus propios perros, y en esto es, precisamente, en lo que quiero centrarme hoy. Como ya he mencionado infinidad de veces, vivo en un pueblo pequeño, y en este lugar hay bastantes cazadores. Y quienes no son cazadores, suelen apoyar la caza porque tienen falsas creencias sobre esta actividad y se han tragado el cuento de que evita la sobrepoblación, cuando en realidad la única motivación de quienes disparan a los animales en libertad es divertirse. Si la caza equilibrara la naturaleza, hace tiempo habría dejado de existir. Así que me inclino a pensar que más bien es todo lo contrario: la caza supone un mayor desequilibrio.

En mi pueblo, muchas noches (y días también) escucha ladridos que no cesan, aullidos, lloros… Todos ellos proceden de perros de cazadores que, incluso estando en fincas alejadas, se hacen oír desde las casas del municipio. Porque esa es otra: no he visto nunca a ningún cazador que viva con sus perros, que les deje entrar en casa o que salga al exterior con ellos un día que no sea jornada de caza. Por el contrario, estos mantienen a sus perros en fincas, dentro de jaulas, casetas o cheniles de los que no los sacan a menos que vayan a cazar. Quizá si alguno de ellos leyera esto se reiría, ya que para muchos vivir con el perro, sacarlo de paseo o dejar que se tumbe en el sofá es «maltrato animal», ya que «cohíbe su libertad» y es «traumático para el perro vivir en una casa o un piso pequeño y salir siempre atado con correa». Es que ya me sé todas sus frases. Creo que tienen una idea equivocada de lo que significa maltrato animal. Puede que por eso sigan cazando.

Lo cierto es que un perro no quiere vivir su vida dentro de una jaula o de una caseta, porque tiene unas necesidades que no están cubiertas, y no he visto ningún perro usado para la caza que sea feliz. Por el contrario, oigo sus lloros y ladridos todos los días, porque son usados como objetos para matar, como las propias armas que utilizan. Prueba de ello es que cuando ya no sirven, cuando son ancianos o cuando se ponen enfermos, los cazadores solo desean deshacerse de ellos, y las formas como lo hacen son terribles: ahorcamiento, abandono, desatención, golpes… De hecho, muchos de los perros que acaban en las perreras y protectoras de todo el país, como galgos y podencos, pertenecían a cazadores. Cazadores que un día decidieron que no les servían para cazar, que ya tenían demasiados años, que estaban enfermos o quién sabe qué. ¿Eso es amar a los animales?

En otros casos, algunos de estos perros abandonados o maltratados pertenecían a ganaderos. Así me lo confirmaba una persona de una asociación que se dedica al rescate de animales hace algunos años, y yo la creo. Sí que es cierto que en mi pueblo conozco a varios ganaderos y pocas veces he observado falta de atención a los perros que utilizan, al contrario que con los cazadores, pero igualmente se dan casos de maltrato, y prueba de ello vuelven a ser, nuevamente, todas aquellas protectoras a las que no dejan de llegar mastines u otras razas de perros grandes normalmente utilizados en la ganadería, también como objetos.

Por otro lado, la mayoría de cazadores y ganaderos suelen ser reticentes a esterilizar a sus perros. Sin ir más lejos, una de mis perras procede de una camada no deseada que nació en una pequeña explotación ganadera. ¿Y qué hacen con estos animales? Pues hay veces que ni siguiera se molestan en encontrar un hogar para los cachorros, y mucho menos se hacen responsables de estos cuando crecen. Los perritos de camadas indeseadas también llenan nuestras protectoras. Un poco más de conciencia sobre este tema no vendría mal.

8 comentarios sobre “Los cazadores no aman a los animales (ni siquiera a sus perros)

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