Historia: el uso militar de los animales (Parte I: caballos)

Si hay un animal al que todos hemos visto en las películas históricas sobre guerras es el caballo. Pero esto no obedece únicamente a la ficción, donde son, precisamente, los equinos una de las especies más maltratadas por la industria audiovisual; sino que su uso militar ha sido una realidad a lo largo de muchos siglos, y en cierto modo, lo sigue siendo en la tradición de los ejércitos de diferentes países. Pruebas de ello podemos encontrarlas en pinturas o escritos de épocas pasadas.

No es que sean los caballos los únicos animales a los que el humano ha obligado a participar en sus guerras, pero sí son, quizá, el principal exponente del uso militar de estos. Por ello, hoy nos centraremos en los equinos, pero no dejaremos pasar la oportunidad de ver cómo se ha utilizado a otros animales militarmente, en una segunda parte la próxima semana.

Para el campo, para el transporte, para la guerra

Si hacemos un repaso por la historia, vemos los caballos han sido utilizados por los seres humanos en diferentes ámbitos. Uno de los más mencionados es el trabajo en el campo, para el cual también se usaban otros équidos, como mulas. Los caballos también se han utilizado, durante siglos, como medio de transporte, y aún es así en ciertas ciudades como reclamo turístico, aún disponiendo de todo tipo de vehículos sin necesidad de usar animales.

En el ámbito militar, algunos caballos usados para la guerra han pasado a la historia por pertenecer a jinetes célebres. Es el caso de Bucéfalo, el de Alejandro Magno (356 a.C.-323 a.C.); Estrategos, de Aníbal (247 a.C.-183 a.C.); Genitor, de Julio César (100 a.C.-44 a.C.); Tencedur, de Carlomagno (742-814); Babicea, perteneciente a El Cid (1043-1099); Molinero, el de Hernán Cortés (1485-1547); Marengo, de Napoleón (1789-1821); Palomo, de Simón Bolívar (1783-1830); o As de Oros, de Emiliano Zapata (1789-1919). Como podemos ver, son todas épocas muy distantes y contextos diferentes: la Antigüedad clásica, la Edad Media, la conquista de América o la Revolución Mexicana.

En un principio, en las batallas más antiguas en que se usaron caballos, estos debieron ser utilizados para tirar de carros de guerra, más que para montar. Hablamos de un momento anterior al primer milenio antes de Cristo, probablemente porque los caballos eran más pequeños y no aguantaban el peso de los jinetes, o había mayores dificultades para montarlos. Sin embargo, ya habrían sido domesticados en lugares como La India, aunque un estudio reciente señaló que este proceso pudo haberse producido en la región del Mar Negro hace 4200 años, y desde ahí se habría extendido por Asia y Europa.

Lo cierto es que en el Estandarte de Ur, obra artística de la Mesopotamia de hace unos 4500 años, ya observamos carros de batalla tirados por caballos, aunque se ha discutido si se trata de estos u otros équidos asiáticos. Se sabe que la representación muestra carros de guerra, y no de transporte porque estos están pasando por encima de los enemigos.

Estandarte de Ur

Por otro lado, los escitas se dedicaron al pastoreo de estos animales hasta dar con ejemplares más grandes sobre los que poder montar. Cabe esperar que los carros de guerra tirados por caballos fueran introducidos en otros territorios, precisamente, a través de las guerras e invasiones.

En el siglo IX a.C., el rey asirio Ashurnasirpal II ya contaba con un ejército de caballería, y ya no carros de guerra. Sin embargo, ambas formas coexistieron durante un periodo.

La época por excelencia en la que los caballos fueron explotados para fines militares es la Edad Media, tanto es así que surgió un nuevo grupo social, el de los caballeros. De hecho, la batalla de Adrianópolis (1205), uno de los hechos que han sido señalados por los historiadores como claves de esta Alta Edad Media, supuso la victoria del ejército godo a caballo frente a los romanos con su ejército de infantería.

En este período, se redactaron algunas normas referentes a los caballos, por ejemplo en cuanto a su exportación. Los equinos también eran considerados como un botín de guerra durante las contiendas. Los ejércitos contaban con caballería ligera y pesada. En esta última la armadura era más completa y era la que chocaba directamente con el enemigo, por lo que se escogía a los caballos más fuertes y grandes. La caballería ligera se encargaba de hostigar, explorar y, a veces, perseguir al enemigo en retirada. En ejércitos como el de los godos o los hunos, esta fue su principal fuerza, y perduró hasta la Edad Contemporánea. Sin embargo, la caballería pesada perdió el sentido con la aparición de las armas de fuego, capaces de perforar las armaduras.

Más allá de los caballos

Tras la larga etapa medieval, uno de los factores que determinan el paso a la Edad Moderna es, precisamente, el regreso a la infantería como cuerpo militar principal y el abandono de la caballería. Sin embargo, no podemos dejar de mencionar la ventaja que supuso para los conquistadores españoles el uso de caballos en América.

Contamos con algunos ejemplos históricos en que los caballos fueron sustituidos por otros animales. Es el caso de alces y renos en Escandinavia, cuando el rey Carlos XI reformó el ejército sueco, cuyo imperio se expandió entre 1611 y 1721, y creó un cuerpo formado por alces nativos que complementaban a la caballería y salía mucho más barato para el reino. En aquel entonces, se contaba que el pueblo siberiano de los mansi había derrotado a los rusos con alces en su ejército, pero no hay constancia escrita y quizá esto solo fuesen rumores. Sea como sea, el rey sueco optó por estos animales, aunque finalmente, la jugada no le salió tan bien, ya que pese a su fuerza, los alces no alcanzaban la velocidad de los caballos, y además, al escuchar tiros entraban en pánico, escapaban y derribaban a los jinetes.

Los caballos no han dejado de ser utilizados en las guerras contemporáneas. En la Segunda Guerra de los Boers o Guerra de Sudáfrica (1899-1902), murieron entre 200000 y 300000 caballos. Estos animales también han estado presentes en las dos guerras mundiales (1914-1918 y 1939-1945) y en la Guerra Civil Española (1936-1939).

A día de hoy, España sigue contando con un Servicio de Cría Caballar que se encarga de dotar al ejército y otros organismos del Ministerio de Defensa de estos animales. No solo se sigue utilizando a los caballos y otros animales como recursos militares, sino que muchos de ellos sufren o han sufrido las consecuencias de las actuales y pasadas guerras.

FUENTES CONSULTADAS

Ejército de Tierra (2016). Cría caballar, al servicio de España.

Ética Animal (s.f.). Uso militar de animales.

Lafuente, M. (2006). El uso militar del caballo y algunas de sus implicaciones económicas en Aragón durante el reinado de Pedro IV. Aragón en la Edad Media, 19, 301-308.

Lorén, G. (2015). Los animales y la guerra. Historia Militar. Historia Veterinaria.

Morales, D. C. (2010). El caballo en la Edad Media. Un estado de la cuestiónHomenaje al profesor Eloy Benito Ruano, 537-552.

Sanz, J. (2022). Uso militar de alces y renos (fracaso versus éxito). Historias de la historia.

Strickland, A. (2021). Este fue el momento en que los caballos domesticados cambiaron el curso de la historia de la humanidad. CNN Español.

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