La Generalitat cede ante las presiones de los agricultores y también permitirá la caza de estos animales
El Departament d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural de la Generalitat de Cataluña ha autorizado envenenar conejos con fosfuro de aluminio, tras las manifestaciones de los agricultores contra la sobrepoblación de estos animales a los que consideran una amenaza para sus cultivos. Una de esas protestas fue especialmente controvertida cuando los manifestantes lanzaron conejos vivos, muertos y agonizantes a las puertas de dicho departamento en la ciudad de Lleida.
Entre las reclamaciones que los agricultores y ganaderos realizaron en esta manifestación se encontraba la autorización de la caza de conejos o de su envenenamiento con fosfuro de aluminio. Finalmente, la Generalitat ha cedido a ambas reivindicaciones y también permitirá organizar cacerías.
El veneno se colocará en algunas de las madrigueras de estos animales. Al entrar en contacto con la humedad, el fosfuro de aluminio pasa de estado sólido a gaseoso y acaba provocando la muerte de los conejos por asfixia. Este producto es un tóxico habitual en la creación de plaguicidas y venenos para pequeños mamíferos, como los ratones. La Generalitat sostiene, sin embargo, que su aplicación no implica riesgo alguno, a pesar de que hasta ahora ha estado prohibido.


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