Los aguacates, el plástico y la carne vegetal como «argumentos» contra el veganismo

,

Que el consumo de aguacates, mangos, cocos y papayas tiene un gran impacto medioambiental, al igual que el plástico; o que las personas veganas consumimos productos procesados. Son algunos de los argumentos más utilizados para justificar el consumo de carne y ridiculizar el veganismo, según un estudio reciente, lo que demuestra el desconocimiento que todavía existe sobre el veganismo. Pues sí, sigue siendo necesario explicar que este es un movimiento de respeto por los animales, no por el medio ambiente, aunque ambos estén interconectados en muchas ocasiones. En todo este debate, es bastante común salirnos del tema principal (los animales), generalmente hacia el medio ambiente o la salud, porque no entendemos nada.

El estudio pretendía analizar estos argumentos que habitualmente escuchamos en contra del veganismo, pero que realmente no son argumentos en contra del veganismo.

Que alimentos vegetales como las frutas exóticas (desde el punto de vista europeo) tengan un impacto significativo en el medio ambiente no justifica la existencia de los mataderos. En otras palabras, el hecho de que un aguacate haya recorrido miles de kilómetros para llegar a un supermercado español o que su producción haya contaminado no es la excusa para matar animales para comerlos sin necesidad. Una persona vegana podrá comer todos los aguacates que quiera sin que ello entre en contradicción con sus valores. Sin embargo, si esos aguacates fueran obtenidos obligando a primates a trepar los árboles, como sucede con los cocos tailandeses, entonces sí, su consumo entraría en contradicción con sus valores.

Además, ¿por qué damos por hecho que las personas veganas comen más aguacates que las no veganas? Como vegetal, el aguacate cabe perfectamente en una dieta sin animales, pero esto no implica que únicamente las personas veganas lo tengan en sus neveras y fruteros, porque afortunadamente, disponemos de muchísimas opciones y no necesitamos comer todos los días lo mismo. Es absurdo culpabilizar a estas de la contaminación que provoca la producción de aguacates cuando se trata de un alimento que a día de hoy es bastante frecuente en los hogares europeos en general.

De hecho, probablemente las personas veganas estén mucho más pendientes del impacto de los alimentos que las personas no veganas. Solemos ser conscientes de la procedencia y las implicaciones medioambientales de las frutas tropicales, e incluso algunas optan por consumir mayoritariamente productos de cercanía y ecológicos (también los aguacates pueden entrar en estas categorías), pero eso es algo que ni está al alcance de todas ni es exigible por ser veganas. También somos conscientes que ningún aguacate que haya dado la vuelta al mundo va a tener tanto impacto como un filete de ternera de la vaca de la granja ecológica de tu vecino, porque el daño medioambiental de los alimentos va mucho más allá del transporte.

Por supuesto, somos igualmente conocedores del impacto del plástico. Muchas marcas plant-based también lo son, y por eso han modificado su packaging mucho antes que las empresas cárnicas. Tal vez por cómo se ha tratado el tema en los medios y las campañas que ha habido al respecto, nos imaginamos que no existe nada peor que el plástico para el medio ambiente. Es normal, los medios y las administraciones públicas no han hecho tanto hincapié (por no decir ninguno) en hablar del impacto de la carne o los lácteos ni en tratar de concienciar a la población sobre ello. En cualquier caso, ¿por qué el hecho de que sigan produciéndose embalajes de plástico iba a justificar que se críen y maten animales para consumo?

El uso de plástico es común tanto en productos plant-based como en otros, y de nuevo, aludir al tema en este debate es mezclar la cuestión de los derechos de los animales con la de la contaminación. El «no consigues nada siendo vegano, se sigue fabricando plástico» es una frase tan sinsentido como el argumento de los aguacates. Sin embargo, probablemente una persona vegana esté mucho más preocupada por el plástico procedente de la pesca y de otros orígenes que matan a miles de peces y mamíferos marinos que tú, que consumes carne y pescado mientras te autoconvences de que haces lo correcto.

Algunos de los participantes en el mencionado estudio aludían al desperdicio alimentario, como una forma de decir que «hay cosas más importantes que los animales» o de nuevo, que siendo vegano no solucionas todos los problemas del mundo. ¡Qué sorpresa! No nos habíamos dado cuenta hasta ahora.

Y no podía faltar el tema de los productos procesados veganos. Esas hamburguesas vegetales, salchichas de tofu, albóndigas de verduras, croquetas y escalopes que acompañan algunas de nuestras comidas y que tan buenos momentos nos dan. Ninguno de estos productos es más insostenible que la carne, ni siquiera el más insano y contaminante de todos ellos, porque sí, la salud también se mezcla en todo este debate. ¿Pero quién ha dicho que las carnes vegetales sean sanas? Desde luego, algunas opciones del mercado no están nada mal a nivel nutricional, pero no es esa la motivación que lleva a una persona vegana a comprarlas.

El veganismo consiste en hacer el menor daño posible a los animales, sabemos que jamás llegaremos al daño cero solo con nuestro consumo y que hay muchas cosas que se nos escapan. Sabemos que la producción de muchos vegetales no es nada sostenible, que el plástico que a veces los envuelve tampoco lo es, que muchas carnes vegetales no son sanas y que sigue existiendo el desperdicio alimentario. También sabemos que ser veganas no nos convierte en culpables de todo ello y que eso no resta importancia a nuestra lucha ni la convierte en absurda.

No tenemos que dejar de comer una hamburguesa vegetal porque alguien llegue con el cuento de que no es sana, de que deforesta y contamina, o de que la producción de vegetales también mata animales. Pero precisamente porque estos nos preocupan, tenemos claro que dejar de comer productos de origen animal ayudará a salvar a muchos más que no hacerlo. Porque el sistema agrícola actual sirve a la ganadería, no a las personas veganas.

One response to “Los aguacates, el plástico y la carne vegetal como «argumentos» contra el veganismo”

  1. […] del capitalismo no sale rentable. Por supuesto, también cabe la crítica hacia los cultivos de aguacates y almendras que a algunos tanto les gusta mencionar. Caben las críticas hacia el uso de productos […]

Deja un comentario

Entrada anterior:
Entrada siguiente:
contenido relacionado

Descubre más desde La Zona Veggie

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo