Margaret Fuller, periodista y defensora de los animales

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Margaret Fuller (1810-1850) fue una periodista estadounidense que ha pasado a la historia por haber sido la primera mujer en la profesión que fue contratada en una redacción. También fue la primera en ser corresponsal en Europa, labor que desempeñó con el New York Tribune, especialmente en Inglaterra y en Italia, donde cubrió acontecimientos históricos.

Nacida en Massachusetts, Fuller ha sido definida como una proto-ecofeminista y como una proto-ecologista. Recibió una educación alejada de los estereotipos de la feminidad que después se vería reflejada en sus escritos sobre la situación y los derechos de las mujeres, que siempre puso en relación con la naturaleza, los animales y otros colectivos oprimidos como los nativos americanos. También fue muy avanzada para su tiempo al defender a las personas homosexuales.

Además de sus artículos periodísticos, Margaret Fuller fue una gran ensayista. En este sentido, muchos de sus trabajos se publicaron en la revista The Dial, de la que fue editora. También escribió poemas, en los que son visibles sus preocupaciones feministas y ecologistas, ámbitos en los que se convirtió en referente.

Fuller murió junto a su marido, su hijo y algunos de sus escritos que nunca pudieron ver la luz en el naufragio del barco en el que regresaban de Europa a Estados Unidos, muy cerca de Nueva York.

Contexto

El siglo XIX fue un punto de referencia importante para los movimientos feminista, animalista y ecologista, en plena Revolución Industrial con todas sus consecuencias. En Estados Unidos, surgió el Romanticismo Americano, en el que cobra especial importancia la conexión con la naturaleza. Fue en este momento cuando se desarrolló el sufragismo, que reclamaba el derecho al voto para las mujeres, pero también cobró fuerza el antiviviseccionismo, contra las vivisecciones que se estaban practicando a numerosos animales en nombre del avance científico.

Ambos movimientos estuvieron muy unidos: muchas sufragistas fueron antiviviseccionistas, y no es casualidad que fueran las mujeres quienes fundaron y formaron parte de las primeras sociedades protectoras de animales. Muchas de ellas, además, eran vegetarianas, pero también lucharon contra el esclavismo y otros tipos de discriminación, dando lugar a uno de los grandes ejemplos históricos de interseccionalidad de luchas.

Además de Margaret Fuller, encontramos en este contexto y en el marco de estos movimientos a la irlandesa Frances Power Cobbe (1822-1904), la escritora anarquista Emma Goldman (1869-1940), o las estadounidenses Charlotte Perkins Gilman (1860-1935) y Elisabeth Blackwell (1821-1910).

Animales en los textos de Fuller

Al igual que otras mujeres, Margaret Fuller se dio cuenta de la conexión entre la violencia contra las mujeres y la ejercida contra los animales y la naturaleza, especialmente en actividades como la caza o la pesca, practicadas en su mayoría por hombres mientras que las mujeres, según su visión, tenían una relación más armoniosa del entorno que las rodeaba.

«Sigues al cazador en su camino por los escenarios más nobles y bellos solo para disparar a los pobres animales que allí eran felices»

Ciervo
Steve | Pexels

La periodista también excluyó la carne de su dieta, pues la matanza de animales como alimento no dejaba de ser otra forma de violencia, si bien nunca fue vegetariana estricta, en un momento en que el veganismo ni siquiera se había definido.

En 1844, Margaret Fuller publicó Verano en los lagos, basado en sus experiencias durante un viaje al Medio Oeste un año antes. En aquel momento, este tipo de literatura estaba de moda, pero este no era un libro de viajes al uso, pues incluye una crítica muy notable sobre el trato que reciben los nativos americanos y la naturaleza, que esperaba dar a conocer. La obra es difícil de leer porque no sigue una estructura lineal y entremezcla su narración con poemas que requieren una interpretación. Aunque Fuller esperaba un mayor éxito de este libro, su publicación fue la puerta de entrada al New York Tribune.

Su visión de la naturaleza se aleja de la concepción tradicional masculina de dominación, conquista y superioridad en la que tienen lugar la caza y otras formas de maltrato animal. Por el contrario, Fuller introduce un enfoque más bien centrado en el cuidado y la educación como única forma de aprender a respetar a los nativos y su tierra, invadida por los colonos y destruida después por una Revolución Industrial ansiosa de recursos naturales que había destruido lagos, bosques y hábitats para numerosas especies animales, y seguía haciéndolo ante los propios ojos de la autora en su viaje.

Algunos pasajes de Verano en los lagos y otras de sus obras describen cómo la caza formaba parte de esa destrucción, no siempre por una expansión industrial, sino también como una forma de diversión que no compartía, asociada a esa idea de la superioridad masculina. De esta obra no solo se concluye una defensa de los derechos de los nativos americanos, sino también una conciencia común sobre distintas injusticias (esclavitud, patriarcado, maltrato animal o hacia la naturaleza) y un clamor por el respeto hacia todas las formas de vida que debía materializarse en lo que denominó una «sociedad armoniosa» que progresara tanto social como ambientalmente y cuya definición hoy podría enmarcarse en la justicia ambiental.

Tanto los animales humanos como los no humanos y el conjunto de la naturaleza debían entenderse como partes igualitarias de esa «sociedad armoniosa», en la que la liberación de las mujeres y su integración en el espacio público llevaría a una «feminización de la cultura» que acabaría con todo tipo de violencias, incluidas las que se ejercen hacia otras especies. Por ende, se instituiría el vegetarianismo en el que ella misma alude a la sustitución de la carne por legumbres en su obra La mujer en el siglo XIX, que versa sobre la emancipación femenina. Algo similar propone Charlotte Perkins Gilman en su obra Herland.

Este enfoque es contrario al que se ha planteado en otros ámbitos del feminismo, en la que la conquista de las mujeres del ámbito público se entiende como una adopción por parte de estas de los valores tradicionalmente asociados a lo masculino, entre ellos la dominación de la naturaleza, y el abandono de los asociados a lo femenino, como el cuidado.

Sus planteamientos se enmarcan en corrientes como el trascendentalismo, basado en la idea de unión entre todas las formas de vida, que influyó en teorías ecologistas y animalistas posteriores; y el mesmerismo o magnetismo animal, en su búsqueda de una filosofía que alternativa al aristotelismo que le permitiera integrar sus ideas de igualdad. El mesmerismo creía en la existencia de una fuerza interior en los organismos cuyo desequilibrio podía causar problemas de salud como los que la propia Margaret Fuller experimentó desde su infancia y que la llevaron a abrazar esta corriente, hasta el punto de distanciarse de su mentor, el líder trascendentalista Ralph Waldo Emerson (1803-1882).

Su filosofía trató también de alejarse del individualismo atomista para proponer un planteamiento basado en la colectividad y los vínculos emocionales.

FUENTES CONSULTADAS Y ARTÍCULOS RELACIONADOS

Antolín, M. S. (2021). Margaret Fuller, la primera periodista de América. Diario Feminista.

Balza, I. (2019). Escritura animal para una ética posthumana (salvaje y feminista), Isegoría, (63), 349-366-

Balza, I., & Garrido, F. (2016). ¿Son las mujeres más sensibles a los derechos de los animales? Sobre los vínculos entre el animalismo y el feminismo. Isegoría, (54), 289-305.

Bernárdez-Rodal, A. (2020). Rosario de Acuña: una genealogía feminista del animalismo en la literatura decimonónica. Historia y comunicación social 25(2), 463-472.

Donovan, J. (1990). Animal Rights and Feminist Theory. Signs, 15(2), 350-375.

García, R. (2023). La interconexión entre la naturaleza, los humanos y los demás animales, a partir del trascendentalismo. Escritos desde el privilegio.

Guillem, I. (2021). Feminismo y Antiespecismo: Las luchas incómodas. Mujeres en Lucha.

La Zona Veggie (2020). Historia: Día Internacional de los Derechos de los Animales.

Lerea, J. P. (2020). Margaret Fuller: a Proto-Ecofeminist. Universidad de Alcalá.

Una respuesta a «Margaret Fuller, periodista y defensora de los animales»

  1. […] raramente era desempeñado por mujeres y en el que fue precursora junto a otras periodistas como Margaret Fuller (1810-1850), también animalista. En sus artículos y ensayos hablaba de la cuestión feminista y […]

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