¿Sabías que existe una medalla que condecora a los animales utilizados en las guerras? Animales que, por supuesto, no querían asistir a ningún conflicto bélico, pero que la narrativa convencional se ha empeñado en hacernos creer que «nos sirvieron».
La responsable de la existencia de esta medalla fue Maria Dickin (1870-1951), fundadora del PDSA (Dispensario Popular para los animales enfermos) que dedicó buena parte de su vida a la atención de personas enfermas o en situación de pobreza, pero también se preocupó por los animales a cargo de estas a los que veía sufrir y con los que según su propio testimonio, no había conectado hasta entonces. La enfermedad de su propio perro también la hizo empatizar con el sufrimiento de estos animales. El PDSA sigue activo a día de hoy.
Dickin fundó su primer hospital veterinario gratuito en 1917, con el objetivo de atender a los animales de personas que no podían costear su tratamiento. En un cartel a las puertas de la clínica, podía leerse: «Traigan a sus animales enfermos. No los dejen sufrir. Se trata a todos los animales. Todos los tratamientos son gratuitos».
En 1921, con cuatro centros del PDSA en Londres, agregó una unidad móvil, eso sí, tirada por caballos, aunque también se preocupó por el descanso de los equinos y en 1928 instauró un centro para este fin.
Fue muy criticada por veterinarios, que la definieron como «peligrosa», ya que ni ella ni sus voluntarios eran profesionales, y su labor ponía en peligro su sustento, a lo que ella respondió encomendándoles a realizar más obras benéficas. «Si quieres que se haga algo, ¡hazlo tú mismo!», señaló. En una década, ya se habían creado 57 nuevas clínicas y tres unidades móviles, y a finales de los años 20 el PDSA ya trabajaba en París, Rumanía, Tánger, Egipto, Grecia y Palestina.
Pese a sus contradicciones, aunque hoy la denominaríamos «bienestarista» o especista por preocuparse solo por mejorar las condiciones deunas pocas especies domésticas, Dickin fue una de las principales voces para la mejora de la vida de los animales (y de sus tutores) de su tiempo.
Segunda Guerra Mundial
Después de ayudar en numerosos rescates y recuperaciones de animales heridos o perdidos durante los bombardeos nazis en Reino Unido, Maria Dickin, que en 1929 había sido nombrada Oficial la Orden del Imperio Británico, creó la medalla que lleva su nombre en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y con la aprobación del Ministerio de Guerra. Desde entonces, se ha concedido a más de medio centenar de animales, 34 perros, un gato, cuatro caballos y 32 palomas.
La medalla es de bronce y se compone de una corona de laurel con una cinta verde, marrón y azul, colores del agua, la tierra y el aire que representan las fuerzas navales, terrestres y aéreas.
Algunos de los primeros animales, casi todos perros, a los que se ha otorgó la Medalla Dickin fueron:
- Tres palomas utilizadas en la Royal Air Force, a las que se implicó en el rescate de tripulaciones de aviones accidentados durante la Segunda Guerra Mundial. Fueron las primeras en recibir la condecoración.
- Irma (1943): una perra utilizada en la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros durante los bombardeos de Londres.
- Rob (1945): un perro que fue obligado a realizar más de una veintena de descensos en paracaídas y a participar en los desembarcos al norte de África.
- Judy (1946): resistió a los campos de prisioneros japoneses y es recordada por haber ayudado a mantener la moral entre los soldados retenidos, así como por su inteligencia.
Más recientemente, han sido galardonados:
- Theo (2011): un perro adiestrado para la detección de armas y explosivos en Afganistán que murió tras un ataque epiléptico horas después de que su responsable, el soldado Liam Tasker fuera abatido por un francotirador.
- Salty y Roselle (2002): perros utilizados como guías que condujeron a sus responsables a un lugar seguro tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
Algunas de las condecoraciones se han concedido a título póstumo, como la del propio Theo, o la de Gander (2000), una perra a la que se agradece haber salvado la vida de los soldados de infantería canadienses durante la batalla de Lye Mun en la isla de Hong Kong, en diciembre de 1941. También es el caso del gato Simon (1949), por haber cazado ratas en el navío HMS Amethyst pese a haber sido herido por un proyectil.
Entre las aves galardonadas, fundamentalmente palomas utilizadas como mensajeras, se encuentran Billy (1945), CI Joe (1946) o Princess (1946), a las que se agradece haber llevado consigo mensajes en momentos clave de la guerra. Aunque el hecho es lamentable, la historia ha situado como una hazaña el vuelo de Princess, que recorrió unas 500 millas, en su mayor parte sobre el mar, hasta regresar a su palomar, del que nunca debió haber salido.
También se condecoró al caballo Warrior, a título póstumo en 2014. Este animal se conoce como «el caballo que los alemanes no pudieron matar», ya que sobrevivió a ataques con ametralladoras y a bombardeos.
Buena parte de estas medallas se han otorgado a animales que fueron expuestos a los ataques de la Segunda Guerra Mundial. Puede que la acción de algunos animales durante la contienda beneficiara a uno u otro bando, e incluso que influyera en el fin de la guerra, pero esto no justifica exponerlos a tales peligros. Porque ellos no participaron voluntariamente en los combates.
El PDSA explica en su web que la Medalla Dickin se creó «para reconocer la importancia de nuestros animales de servicio militar y el sacrificio que también hacen», y de hecho una de las inscripciones de la medalla es: «We also serve» («Nosotros también servimos»). Lo cierto es que no hay «animales de servicio militar», porque ningún animal nace o vive con el interés de servirnos militarmente (ni de ningún otro modo). Tampoco se sacrifican por nosotros, aunque suene muy romántico decirlo.
Una vez más, hemos considerado a los animales como seres inferiores a los que dominamos y que están en el mundo con el fin de servirnos.
FUENTES CONSULTADAS Y ARTÍCULOS RELACIONADOS
English Heritage (s.f.). DICKIN, Maria (1870–1951).
Johnson, B. (s.f.). The Dickin Medal. Historic UK.
PDSA (s.f.). Maria Dickin: PDSA’s incredible founder.
PDSA (s.f.). PDSA Dickin Medal.


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