La manifestación dará comienzo a las 12:30 horas en Atocha
Personas de todo el país se reunirán el próximo domingo, 22 de junio en Madrid en defensa del lobo, en una manifestación que dará comienzo a las 12:30 horas en Atocha. Numerosas organizaciones de protección animal y ecologistas se han adherido a la convocatoria, que recuerdan a las numerosas protestas que tuvieron lugar hace menos de una década y que concluyeron en la inclusión del lobo ibérico en el Listado de Especies en Régimen de Protección Especial (LESPRE), un avance que tuvo lugar en 2021 y en el que acaban de producirse serios retrocesos.
La caza de lobos vuelve a estar permitida en España, después de que el Partido Popular (PP) lograra introducir la desprotección de la especie en una enmienda a una normativa ajena a la cuestión, la del desperdicio alimentario. Además, la Unión Europea también ha rebajado la protección del lobo, si bien se exige que para autorizar cacerías la especie debe presentar un estado de conservación favorable, algo que no sucede en el caso español pero que han ignorado comunidades autónomas como Cantabria, donde al menos una decena de individuos ya han sido abatidos.
Durante décadas, el lobo se ha visto como un enemigo para la ganadería, mientras los cazadores han reclamado sus cuerpos como trofeos. Se acusa a la especie de atacar a animales considerados de granja que pastan en extensivo, ataques por los que los titulares de las explotaciones reciben cuantiosas ayudas. Esto no solo ha llevado a notificar falsos ataques, sino también a fomentar el rechazo y la persecución al cánido, que durante el período en que ha estado prohibida su caza se ha visto amenazado por el furtivismo.
Por su parte, un sector de la política se ha puesto del lado de los intereses económicos de la ganadería y la caza, en detrimento de la conservación de un depredador clave para el equilibrio ecológico. El lobo regula las poblaciones de herbívoros y controla enfermedades. No es casualidad que en muchas zonas donde no habitan lobos proliferen herbívoros como los conejos, cuya población aumenta aún más por las sueltas que realizan cazadores. Este tipo de acciones, unida a la falta de depredadores, afecta gravemente al equilibrio en los ecosistemas.
El lobo está presente en sus hábitats desde mucho antes que la especie humana y la existencia de la ganadería. Desde sus orígenes, el homo sapiens ha utilizado a la especie en función de sus intereses, empezando por la domesticación que dio lugar a los perros.
Actualmente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) califica al lobo como especie «casi amenazada«, por lo que la autorización de cacerías pone en riesgo el futuro de la especie. Esta medida ha sido duramente criticada por el ecologismo, el animalismo y la ciencia, que reclaman que el lobo sea nuevamente incluido en el LESPRE y que se establezcan planes de conservación basados en datos científicos.

Si deseas acudir a la manifestación y coordinarte con otros asistentes, puedes escribir a manilobo2025@gmail.com.


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