Los defensores de la medida aluden a las tradiciones como justificación
Italia ha prohibido la producción, venta e importación de carne cultivada, así como el uso de términos relacionados con la carne en los envases de productos plant-based. El proyecto de ley por el que se toman estas medidas ha sido aprobado con 159 votos a favor y 53 en contra.
Para justificar dicha prohibición, los políticos que han defendido la norma han alegado que «ayudará a proteger las tradiciones nacionales e impedirá la entrada en el mercado de alimentos sintéticos«.
Actualmente, no se comercializa carne cultivada en la Unión Europea, pero su prohibición en Italia evitará que se desarrollen nuevos proyectos dentro de este ámbito en el país. El incumplimiento de la ley acarrearía una multa de hasta 60000 euros.
Con respecto a los productos plant-based, estos no podrán contener palabras como «salchichas», «hamburguesas» o «albóndigas» en sus envases, lo que supone una dificultad más para los productores que ahora deben modificar todo su etiquetado. Para los consumidores, esto podría impedirles asociar la alternativa con el producto cárnico al que imitan.
A pesar de que los expertos han sido claros en cuanto a la necesidad de transformar el sistema alimentario hacia uno más sostenible y basado en los vegetales para luchar contra el cambio climático, Italia y otros países han puesto trabas en este camino. El lobby ganadero se muestra satisfecho con medidas como esta, mientras sigue siendo el responsable de buena parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, de diferentes problemas de salud en los países occidentales o de un terrible maltrato hacia los animales de esta industria.


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