Malas noticias en el Día Internacional del Oso Polar: la gripe aviar, una amenaza más para la especie

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El virus se suma a la amenaza de la crisis climática

El Departamento de Conservación Medioambiental de Alaska ha registrado por primera vez la gripe aviar en un oso polar que finalmente ha muerto. Se cree que este virus ha matado en los últimos años a millones de aves silvestres, pero también está afectando a mamíferos, entre ellos nutrias, zorros, delfines, leones marinos, visones y ahora el oso polar de Alaska, que aunque sea el único caso confirmado, podría no ser el único afectado de su especie.

Buena parte de la responsabilidad sobre la amenaza de la gripe aviar la tienen las granjas industriales, donde su propagación resulta muy fácil por las condiciones de hacinamiento y falta de higiene. De hecho, el virus ha afectado a animales en granjas de todo el mundo y se ha saldado con matanzas masivas.

Según un informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, «una forma segura de reducir el riesgo de zoonosis y enfermedades infecciosas a nivel mundial es reducir la dependencia de los sistemas de producción de alimentos de la ganadería intensiva«.

El contagio de especies en peligro de extinción, como el oso polar, enciende las alarmas sobre el impacto que el virus podría tener en ecosistemas enteros y supone una amenaza más para estos animales, a causa de la cría de animales en granjas.

A ello se une el principal problema que afecta a los osos polares: la crisis climática, en la que también influye en buena medida la ganadería. Con el alargamiento de los veranos árticos a causa del calentamiento global, los osos polares se encuentran en riesgo de hambruna, ya que se están viendo obligados a pasar más tiempo en tierra firme, donde no pueden mantenerse durante largos períodos, ante la falta de hielo marino. En estas circunstancias, las focas de las que se alimentan quedan fuera de su alcance,

Así lo señala un estudio publicado en Nature Communications recientemente, en el que se hizo un seguimiento de una veintena de individuos durante tres semanas en la parte occidental de la bahía de Hudson (Canadá). En esta región, el calentamiento global podría afectar a los osos a un ritmo más rápido que en otras zonas árticas.

Los investigadores sostienen que el alimento que los osos polares pueden conseguir en tierra no les aporta la energía suficiente como para resistir largos períodos de tiempo, antes de llegar a un estado de inanición. Esto es especialmente preocupante en individuos jóvenes y hembras con cachorros.

Durante el estudio, los osos fueron pesados antes y después del período de observación, y también se midió su gasto energético. Los animales mostraron diferentes estrategias para mantener sus reservas de energía, pero 19 de los 20 analizados perdieron cantidades similares de masa corporal, una media de un kilo al día.

Algunos machos adultos conservaron energía tumbándose, pero el 70% se mantuvo activo buscando alimentos terrestres, como bayas, hierbas, carroña o renos. Algunas hembras adultas dedicaron hasta el 40% del tiempo a buscar comida, lo que supuso un gasto de energía no siempre compensado con el beneficio que después obtuvieron. Tres osos nadaron hasta 175 kilómetros para encontrar cadáveres de mamíferos marinos de los que no pudieron alimentarse mientras nadaban ni llevarlos a tierra. Solo uno engordó tras localizar un mamífero marino muerto en tierra.

Entre 1979 y 2015, el período sin hielo marino en el oeste de la bahía de Hudson aumentó en tres semanas. Ahora los osos polares pasan una media de 130 días en tierra firme, frente a los 100 o 110 de décadas atrás. Es probable que este período siga aumentando entre cinco y diez días por década. Otros estudios han señalado que los machos adultos podrían morir de inanición si esta etapa aumenta a los 180 días.

El estado de los osos polares es un indicador de la situación ambiental y de la mala salud de las zonas árticas.

Una respuesta a «Malas noticias en el Día Internacional del Oso Polar: la gripe aviar, una amenaza más para la especie»

  1. […] es la primera vez que se detecta la gripe aviar en un oso polar en territorio europeo, el virus ya se había documentado antes en la especie en otras regiones. En el caso de las morsas, ya en 2023 se registró un caso en […]

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