Historia: la elefanta Topsy en la «guerra de las corrientes»

La historia nos ha dejado muchísimos casos terribles de maltrato animal, y muchos de ellos se produjeron en el ámbito circense, como el del conocido Dumbo o el que hoy centra nuestra atención: la electrocución el público de la elefanta Topsy, sin duda una muerte cruel que nunca debió haberse producido.

Pero pongámonos en contexto. Nos situamos a principios del siglo XX, cuando la corriente eléctrica fue todo un invento que había revolucionado la forma que hasta entonces se conocía de iluminar los hogares, es decir, con velas o con la luz del sol durante el día. En 1880, el estadounidense Thomas Alva Edison (1847-1931) patentó su bombilla incandescente de filamento de carbono, y dos años más tarde echó a andar todo un negocio dedicado a la electricidad. El problema era el uso de la corriente continua, cuya capacidad de distribución era muy limitada. Es entonces cuando entra en juego el serbio Nikola Tesla (1856-1943) y la corriente alterna, que podía solucionar ese inconveniente, aunque a Edison no le convenía, puesto que había articulado su empresa en torno a la corriente continua, y rechazó el invento de Tesla diciendo que era muy peligroso. Así comenzó la denominada «guerra de las corrientes«.

¿Y qué tiene que ver una elefanta con todo esto? Para averiguarlo, primero hemos de conocer su historia.

Capturada y condenada

Topsy era una elefanta asiática que, como tantos otros, fue capturada en su hábitat natural y trasladada a Estados Unidos. Allí, el animal fue obligado a participar en numerosos espectáculos circenses en los que era explotada para realizar absurdas acrobacias durante 20 años. Después de eso pasó a ser una de las atracciones principales del parque Luna Park de Coney Island (Nueva York), donde al igual que otros de su misma especie, tenía que transportar a una media de 9000 personas cada semana, que pagaban encantadas por subirse a lomos de un animal tan poco visto en Norteamérica. También formaba parte de un grupo de elefantes que eran forzados a lanzarse por un tobogán de 50 metros hacia una piscina para el entretenimiento del público.

Sin embargo, cuando contaba con 28 años de edad, los encargados del parque decidieron deshacerse de ella debido a su comportamiento, ya que en poco tiempo, había quitado la vida a tres empleados. Uno de ellos. Uno de ellos, en estado ebrio, había pretendido obligarla a dar un paseo del que el animal huyó despavorido. Otro le había dado de comer cigarrillos encendidos antes de que Topsy lo golpeara con su trompa.

Para deshacerse de Topsy, la idea inicial de los encargados del parque fue ahorcarla públicamente, pero esto requería altos costes y, además, la Asociación Americana de Protección de Animales rechazó rotundamente la propuesta. Así, se optó por darle zanahorias envenenadas con cianuro de potasio, pero después de ingerirlas, la elefanta no falleció. Finalmente, se decidió que el paquidermo moriría electrocutado con corriente alterna, algo a lo que se ofreció Edison, ya que que contribuiría a generalizar su idea sobre la peligrosidad de esta.

De este modo, la elefanta fue obligada a acceder a una plataforma donde podía ser vista por todos los asistentes y donde estaba rodeada de electrodos hasta que la descarga de 6600 voltios acabó con su vida el 4 de enero de 1903. Un hecho que, aunque ha sido olvidado, fue inmortalizado en una película de dos minutos de duración, Electrocutando a un elefante, que algunas fuentes sostienen que fue grabada por el propio Edison, mientras que otras indican que fue filmada por alguno de sus empleados. Lo que sí se sabe es que la cámara que grabó la escena era un material inventado por Edison, quien exhibió la película allá por donde pudo, aunque finalmente la corriente alterna de Tesla fue la que acabó imponiéndose.

La elefanta Topsy, en el momento de su muerte

Sin embargo, no queda del todo clara la presencia de Edison en este caso, y hay fuentes que indican que esto es un mito y que el inventor estadounidense nada tuvo que ver con la muerte de Topsy, más allá de que la cámara que filmó la película procediese de su compañía.

Lo que sí es evidente es que el asesinato de Topsy fue un acto más de la crueldad humana con los animales. Como tantos otros, esta elefanta nunca debió haber sido capturada, porque los animales no son nuestro entretenimiento y todo tipo de ocio que conlleve su uso es una condena para ellos. Con el paso de los años, todavía hay quienes recuerdan lo sucedido con Topsy, y en 2003, se inauguró un monumento en su honor en el Coney Island Museum.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Ayometzi, O. L. (2016). El reino animal: hombres vs. animales. Una relación de subordinación. Orillas, 5, Universidad Autónoma de Tlaxcala, México.

Cervera, C. (13 de febrero de 2020). La mentira de que Thomas Edison electrocutó hasta la muerte a un elefante por fastidiar a Tesla. ABC.

Gargantilla, P. (02 de diciembre de 2018). La atroz historia de la elefanta que fue electrocutada por una discusión científica. ABC.

2 comentarios sobre “Historia: la elefanta Topsy en la «guerra de las corrientes»

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