Las organizaciones en defensa de los animales no se cansan de recordar que la vivisección, práctica que consiste en la disección de animales vivos para investigación, es una técnica obsoleta. Tan obsoleta es que ya se practicaba en la Antigüedad. Y si hay un vivisector de aquel período que ha pasado a la historia por sus experimentos en animales es el romano Galeno (129-216).
Galeno fue el primero en emplear el método experimental, pero no fue el primer vivisector. Aunque no se conoce a ciencia cierta en qué momento tuvo su origen esta práctica, se sabe que ya era conocida por los griegos e impulsada específicamente por los alejandrinos. Herófilo de Calcedonia (335 a.C.- 280 a.C.) fue uno de los médicos que la llevó a cabo, aunque se le recuerda por haber sido el primero en practicar disecciones en cuerpos humanos, concretamente de personas condenadas a muerte, entre ellas esclavos. También Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.) habría practicado disecciones, pero únicamente en animales muertos.
Casi cinco siglos después, Galeno se establecería como una autoridad en medicina durante siglos, en parte por sus disecciones en animales, muertos y vivos (vivisección). A través de este procedimiento, el romano trató de comprender las funciones de los órganos, músculos o nervios, aunque erró en algunas de sus conclusiones. Algunos de sus experimentos en animales han pasado a la historia como simples anécdotas, y pasarían varios siglos hasta que las mujeres tomaran la iniciativa contra la vivisección.
Investigaciones
Galeno diseccionaba animales de distintas especies para después describir la anatomía e interpretar las funciones de los órganos. También clasificó huesos y articulaciones. El médico romano pasó buena parte de su vida en la corte imperial y sus ideas se impusieron durante más de un milenio. Un incendio en el año 191 destruyó varias de sus obras.
De todas sus investigaciones destacan las relacionadas con la función de los riñones y la médula espinal. Eso sí, de animales no humanos y sin tener en cuenta las diferencias entre especies. Porque a veces nos creemos tan diferentes y superiores a los demás animales como para someterlos a prácticas crueles sin remordimientos, pero tan semejantes como para extraer de ellos conclusiones aplicadas a nuestra especie. De hecho, Galeno nunca realizó investigaciones similares en cuerpos humanos.
De los procedimientos crueles a los que Galeno sometió a numerosos animales hay testimonio escrito. En una de sus citas, señala:
«La disección que se realiza sobre el animal muerto enseña la posición de cada una de sus partes, su número, la peculiaridad de su sustancia, así como su tamaño, forma y composición. La que se realiza sobre animales vivos enseña a veces directamente su acción y otras veces los supuestos para el descubrimiento de su acción. Es evidente que la disección realizada sobre el animal muerto debe preceder a la que se hace sobre el animal vivo.
Historias para no dormir
Una de las historias para no dormir que habitualmente se relata como anécdota es el descubrimiento de la laringe como órgano productor de la voz cuando Galeno cortó el nervio laríngeo recurrente a un cerdo, lo que eliminó la emisión de sonidos por parte del animal.
Otra de estas historias narra cómo Galeno logró una plaza de médico para atender a los gladiadores del circo romano de Pérgamo, su ciudad natal. Para el puesto se presentaron varios candidatos. Galeno utilizó a un primate para abrirlo en canal, extraerle las vísceras y retar a los demás a recolocarlas y coser al animal sin que perdiera la vida. Nadie lo hizo, así que Galeno finalizó el experimento en presencia del sumo sacerdote y las autoridades médicas de la ciudad. No contento con esta demostración, Galeno cortó las venas al simio e instó a sus compañeros a detener la hemorragia. Como antes, terminó haciéndolo él mismo y así fue como se convirtió en médico de gladiadores.
Esta no fue la primera vez que Galeno hizo demostraciones públicas para desenmascarar a otros médicos que consideraba que cometían errores, sin saber que siglos después algunas de sus conclusiones serían refutadas por la medicina.
FUENTES CONSULTADAS Y ARTÍCULOS RELACIONADOS
Boada, M., Colom, A. & Castelló, N. (2006). La experimentación animal.
Duque, J. E., Barco, J. & Morales, G. (2014). La disección In vivo (vivisección): una visión histórica. International Journal of Morphology, 32(1), 101-105.
La Zona Veggie (2022). Historia: el estudio de los animales.
Subelza, D. (s.f.). Historia de la zoología. Universidad de Jujuy.
Tomé, C. (2015). Experimentación animal (I). Cuaderno de Cultura Científica.


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