No, los jabalíes no son plagas

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En el bar, en las calles, en la tienda… Da igual dónde, cuando es temporada de caza hay una conversación que siempre vuelve: la de la supuesta necesidad de matar jabalís porque hay «sobrepoblación», o porque supuestamente estropean los cultivos, como un intento de justificar la matanza del día anterior. Por favor, cazadores, no pongáis excusas baratas para seguir matando. Los jabalís no son ninguna plaga, la plaga sois vosotros. La caza no contribuye a equilibrar la naturaleza, ni la población de ciertas especies, ni evita que los animales pisen los huertos o se coman lo que en ellos hay plantado. Más bien es todo lo contrario, los cazadores desequilibran y no controlan la población de ningún tipo de animal porque si así fuera, hace tiempo habrían dejado de existir los jabalís a causa de esas ansias de matar.

No pongáis excusas conservacionistas porque no cazáis para conservar nada. Cazáis porque os gusta matar, pero lo que no os gusta es reconocer que os gusta matar. Si de verdad hay una sobrepoblación de jabalís, ¿por qué tenéis vuestras propias granjas cinegéticas en las que se crían estos animales? ¿Por qué queréis que haya más jabalís si vosotros mismos estáis diciendo que ya hay demasiados? Evidentemente, porque os gusta matar. Y os gusta utilizar a crías de jabalí para entrenar a vuestros perros para que cacen por vosotros. Es vergonzoso.

La naturaleza no es vuestra, ni nuestra, ni de nadie. Todos la necesitamos pero la propiedad es un invento humano, así que no podéis pretender que los animales no entren en los huertos porque pertenecen a alguien. De hecho, los humanos tenemos gran parte de la culpa de que cada vez más los animales salvajes se acerquen a los núcleos poblados, ya que estamos destruyendo sus hábitats, hemos acabado con los depredadores naturales, y a veces también con las presas; destruimos campos para plantar trigo y avena que va a alimentar a las vacas de las que sacamos leche y carne, pero nunca pensamos en la vida salvaje, y no solo me refiero a la fauna, sino también a la flora.

Pero no podemos solucionar todo eso cazando, porque eso más que una solución, es otro problema añadido. Para casos de sobrepoblación, existen métodos éticos como la esterilización que no obligan a matar a ningún animal, y seguramente existen otras maneras que desconozco pero que son respetuosas. Y por supuesto, si de verdad existe una sobrepoblación, no estaría de más prohibir la cría en granjas cinegéticas, pues sería toda una irresponsabilidad.

Desgraciadamente, quienes nos posicionamos contra la caza en los pueblos somos una minoría. De hecho, es probable que yo sea la única en mi pueblo, o quizá hay alguien más pero es difícil defender nuestra postura entre tanto cazador que se cree un héroe superior al resto por la miserable acción de matar con una escopeta a un animal que quería vivir, que quizá tenía una familia y unos vínculos afectivos en los que nadie piensa, igual que ni siquiera piensan en los humanos que queremos disfrutar de la naturaleza sin destruirla y no podemos hacerlo a causa de sus tiros. Pero como los toreros, los cazadores no son valientes, aunque crean que lo son, porque a la vista está que no luchan en igualdad de condiciones.

Lo triste es que poca gente se da cuenta de esto. La población rural está tan acostumbrada a la caza que aunque no se trate de cazadores, estos siempre son defendidos por la mayoría, porque de verdad existe la creencia de que hacen una labor necesaria, cuando lo único que buscan es divertirse y, muchas veces, hacer negocios con las rehalas y las granjas cinegéticas. La población en los pueblos llega incluso a justificar la caza porque los jabalís provocan accidentes, cuando la realidad es que muchas veces esos accidentes de tráfico se producen en época de caza, cuando los animales escapan asustados de los tiros, o quizá esa misma mañana han visto morir asesinado a otro de su especie. Pero por otra parte, el número de licencias de caza disminuye poco a poco, y los cazadores suelen ser personas mayores de 50 o 60 años cuya afición por matar no está siendo trasladada a las generaciones más jóvenes, y ellos mismos lo saben.

Auguro que como ocurre con la tauromaquia, a la caza no le queda demasiado tiempo, por mucho que las instituciones se empeñen en defenderla.

7 responses to “No, los jabalíes no son plagas”

  1. […] Cuando comienza la época de matanzas, las administraciones suelen lanzar campañas en las que recuerdan el cumplimiento de la normativa: controles veterinarios y aturdimiento obligatorio. Sin embargo, es evidente que no en todos los casos se cumple, y prueba de ello son los casos de triquinosis que aparecen, de manera más o menos frecuente, en personas que han comido carne de cerdo o de jabalí. […]

  2. […] se diferenció entre caza menor (liebres, conejos perdices..) y caza mayor (ciervos, osos y jabalís). También en esto las clases altas quisieron diferenciarse de las bajas, ya que salvo excepciones, […]

  3. […] más que una excusa para matar y divertirse los domingos por la mañana. Sin embargo, esos lobos o jabalíes a los que tanto demonizan sí son necesarios y enriquecen el medio rural. Son, de hecho, muchísimo […]

  4. […] está exento de la existencia de granjas cinegéticas, no con leones ni jirafas, pero sí con esos jabalíes de los que tanto se quejan por la supuesta […]

  5. […] Ah, espera, que los propios cazadores los crían en granjas cinegéticas, así que siempre hay jabalíes. ¿No será que lo que quieren es matar y que lo de menos para ellos son los […]

  6. […] de los buitres, y de los conejos. A ambos los envenenan en cuanto tienen ocasión. Y de los jabalís, a los que consideran plaga. Y de los ciervos y corzos, a los que acusan de provocar accidentes de […]

  7. […] animal, pues también pretende dar facilidades a los cazadores en actividades como «el control de plagas«, a pesar de que numerosos expertos coinciden en que la caza no es una solución a la […]

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