Las redes sociales como entorno vegano

Las redes sociales como entorno vegano

Aunque cada vez somos más, las personas veganas todavía somos una minoría. Y muchas de nosotras vivimos en pueblos. Si hacerse vegano muchas veces es un proceso que se vive en soledad y soportando la incomprensión de los demás, en zonas rurales quizá es incluso más complicado, pues casi nunca encontrarás a otras personas con tus mismas motivaciones entre quienes han vivido toda su vida de la ganadería, son aficionados a la caza y no se pierden las fiestas populares con toros. En ciudades más grandes, hay más posibilidades de conocer a otras personas veganas, pues suele haber grupos antiespecistas y establecimientos cien por cien vegetales. Aun así, la incomprensión en el entorno familiar o entre los conocidos de siempre suele ser habitual.

Es por eso que un gran apoyo para las personas veganas son las redes sociales, aunque en estas no dejamos de encontrar perfiles de los que recibimos comentarios ofensivos, fotos de chuletones, gente que nos llama asesinos de plantas o que nos compara con leones, etc., nada a lo que no estemos acostumbrados.

En mi caso personal, todas mis amistades veganas han llegado a mi vida a través de las redes sociales. Nadie en mi entorno cercano es vegano ni se lo plantea, y eso me ha llevado a más de una discusión indeseada, decepciones y momentos incómodos. También es cierto que conozco personas a las que no les importa ir a comer a un restaurante vegano aunque sean omnívoras, mientras que otras jamás pisarían un establecimiento de estas características, independientemente de que vayan o no con una persona vegana.

No es que me pase el día en redes. De hecho, no les dedico demasiado tiempo al día. Pero creo que son una buena herramienta para llegar a más gente vegana, y también gente no vegana que gracias a un tuit o a una reflexión de pocos caracteres puede empezar a informarse sobre la explotación animal. Estoy segura de que si ahora mismo estuviésemos en el año 2000, estaría más sola en este camino, aunque eso no sería un motivo para dejar atrás unos valores tan importantes como los del veganismo. Y también sería mucho más difícil, en general, acceder a la información sobre la realidad de la ganadería, de la caza, de la experimentación en animales, de los circos con estos, de los zoológicos o de la peletería.

Las redes sociales, para mí fundamentalmente Twitter e Instagram, son un lugar donde puedo identificarme con los puntos de vista de otras personas sin que me llamen rara. Y no sé si es positivo o negativo, pero también puedo contestar a barbaridades sobre los animales sin temor a la reacción de la persona a la que me dirijo, porque no nos conocemos, y en caso de recibir insultos, siempre puedo bloquear.

Pero también tengo la sensación de que, en cierto modo, las redes te desvinculan de la realidad. Tal vez incrementan las cifras. Si solo sigues tus intereses, es fácil ser optimista y pensar que hay más gente vegana de la que realmente hay. Es un choque estar hablando con personas con las mismas percepciones que tú y una hora después ir a una cena entre amigos y descubrir lo mucho que queda por hacer.

Pero las redes también son una herramienta para conocer agrupaciones, colectivos, proyectos o tiendas que han hecho del veganismo su razón de ser. Y también para saber cuáles de estas iniciativas tienes más cerca. Tal vez se puedan traspasar las pantallas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: